El progresivo debilitamiento del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y la denuncia de fraude y compra de conciencia en las convenciones de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Dominicano (PRD), fueron las notas más resaltantes del área política del año.
De los cuatro senadores que el PRSC obtuvo en las elecciones congresuales y municipales del 2006, tres renunciaron y pasaron al PRD y al PLD.
El senador por Elías Piña, agrónomo Adriano Sánchez Roa, renunció del PRSC y pasó a formar filas con el PLD. Podría ser repostulado al cargo por este partido, cuya senaduría se reservó el Comité Político.
Los doctores Noé Sterling Vásquez y Germán Castro, senadores por Barahona y La Altagracia se pasaron al PRD.
De los 22 diputados del PRSC siete ingresaron al PRD, lo que le impidió a la dirigencia reformista pactar un acuerdo con el presidente Leonel Fernández para modificar la Constitución.
A esa situación se suma los continuos choques entre las diferentes corrientes que cuestionan la capacidad de dirección del PRSC.
Los reformistas entienden que recibieron un respiro y cierto repunte en el electorado en los últimos dos meses con la elección como su presidente del canciller Carlos Morales Troncoso.
El PRD conquistó al diputado del PLD por San Cristóbal, José Mondesí, mientras, el PLD a Rafael Calderón.
Según los perdedores, en las convenciones del PLD y del PRD corrió el dinero, la compra de conciencia y el dislocamiento de lista de votantes.
El doctor Guido Gómez Mazara, quien era candidato a la secretaría general del PRD, y Tony Peña Guaba a la de organización, elevaron una instancia ante la Cámara Contenciosa de la Junta Central Electoral (JCE) impugnando los resultados de las primarias.
Argumentan que fueron víctimas de un fraude orquestado por los seguidores del presidente del PRD, ingeniero Miguel Vargas Maldonado.
Ese recurso todavía no se ha conocido y los cargos de secretario general y de organización son ocupados interinamente a la espera del fallo de la JCE.
Distante
Las denuncias de fraude y compra de conciencia, habrían puesto en evidencia que los métodos peledeístas para ganar internamente las consultas a cargos electivos, distan mucho de lo que se indica en sus estatutos.

