Pulso en la calle
Las marchas para presionar la celebración de elecciones que ha reanudado la oposición reconfirma la ruptura del diálogo para buscar una salida negociada a la crisis política en Venezuela. La intervención del papa Francisco, quien fue clave en el acuerdo entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), generó muchas expectativas en Venezuela.
Tras varios acuerdos que prometían una carta de ruta para superar los conflictos, el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) volvieron a enfrascarse por la indefinición para la celebración del plebiscito revocatorio. Al trancarse el juego, Maduro se atrincheró en el poder y la oposición en su bastión del Parlamento.
Sin más fuerza que la movilización popular, la oposición ha vuelto a tomar las calles para llamar la atención de la opinión pública internacional y presionar a Maduro a que convoque a elecciones.
El papa Francisco ni la comisión de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) han podido lograr que el Gobierno y la oposición en Venezuela lleguen a un acuerdo definitivo, quedando la calle como escenario de lucha.

