Apagón general
El apagón general registrado a las 6:03 de la tarde del miércoles, a menos de tres semanas de la toma de posesión de Celso Marranzini como vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales en lugar de Radhamés Segura, es un suceso cuyo origen debe ser esclarecido.
Para entendidos, la caída del sistema energético no es fortuita, factores concatenados que degeneran en la pérdida de frecuencia, provocan la salida en cascada de las plantas generadoras y la consecuente oscuridad total en el país que, para recuperarse, requiere de un proceso gradual que devuelva la estabilidad.
El suceso ocurre en momentos en que se producen acontecimientos relacionados con la gestión anterior en la CDEEE y que tienen que ver con personal supernumerario y despido de cientos de empleados.
No debe ignorarse que Segura es connotado dirigente del gubernamental Partido de la Liberación Dominicana, aspirante a la nominación presidencial, y que su destitución fue precedida de un enfrentamiento con sectores empresariales y denuncias de prácticas de nepotismo admitidas por él mismo.
Las explicaciones iniciales de Marranzini sobre el apagón, que quizás debió darlas sólo el Superintendente de Electricidad, Francisco Méndez, fueron destempladas y poco convincentes. Confirman que no tiene control de la situación al declarar que le parece tal o cual cosa y, peor aún, que las causas del apagón fueron las mismas que las de otro evento similar ocurrido el 16 de julio, fuera de su gestión, por lo cual habla sin propiedad.
Marranzini debe estar consciente de que el sector eléctrico está permeado por una especie de mafia supragubernamental y supranacional que se ha impuesto a lo largo de los años y que mantiene una situación de crisis porque se busca que el río siempre esté revuelto para felicidad de los pescadores.
Los organismos correspondientes informaron. en principio, que habían realizado detenciones y que se investigaba la posibilidad del sabotaje, pero una semana después eso quedó en el olvido y ya no se menciona.
No hay que ser adivino, entonces, para razonar que la principal variable a ponderar al investigar las causas del apagón general del miércoles 2 es si fue provocado por sabotaje para fuñir la gestión de Marranzini.

