¿Qué fue lo mejor del mucho teatro que tuvimos este año? Los nuevos talentos se lucieron. Musicales al más alto tono
osé Rafael Sosa
Joserafael.sosa@gmail.com
El teatro fue uno de los frentes de arte en escena de mayor consistencia en 2013. Montajes del más variado tipo con talentos nuevos y experimentados, ofrecieron al público una paleta amplia de opciones y géneros.
Los tiempos en los cuales “tres gatos” eran los recurrentes a las funciones teatrales, han pasado a mejor vida.
Se han creado nuevos públicos, gracias a la perseverancia de los productores y directores que han “sacado de abajo” para validar el teatro como arte masivo.
Hubo teatro de todos los géneros para todos los gusto: desde los proyectos de evidente intención comercial al ofrecer como atractivos a figuras reconocidas de la televisión y el el fascionismo, hasta trabajos experimentales de gran modernidad, pasando por proyectos de teatro de fondo y forma, excelente para la diversión, la reflexión y la admiración más sincera.
Lo peor
El montaje de teatro más execrable del 2013 fue Apartamento 5, dirigido por Josema Rodríguez en la Sala Ravelo, una experiencia que no debe repetirse nunca mas, producción solo superada en su mal gusto por el monólogo No se lo digas a Nadie, de Jaime Bayly, el periodista y escritor peruano (lastimeramente enfermo de cáncer), que debe olvidar la idea de seguir presentando esa ofensa a la escena.
Hubo algunos montajes teatrales que nos dejaron con deseos de recibir mejor calidad dadas las expectativas.
El teatro alternativo
El año concluido sirvió para disfrutar de la labor que siguen haciendo las salas alternativas.
Teatro Divergente es una unidad creativa de teatro por vocación, con un amplio trabajo (muchas veces ignorado o desconocido por los grandes medios de prensa. Su labor es encomiable.
Teatro Las Máscaras, se mantuvo como la sala más pequeña y acogedora de teatro hecho para reir y pensar. Lidia Ariza y Gemana Quintana han cumplido ya 18 años de existencia, desde que se les ocurrió fundarlo en 1995 en su local con 39 sillas y un escenario por el que discurren talentos, argumentos y público.
Casa de Teatro, que ha ratificado su marca como pionera del movimiento teatral como sala siempre disponible para lo mejor.
En 2013 hubo una sala de teatro alternativo que cerró sus puertas, en la zona colonial, un espacio acogedor en que estuvimos a ver ADIOS, una pieza que merece ser considerada por quienes ejercen con responsabilidad la labor de la crítica y la crónica de teatro.
Hubo teatro en salas de provincias, incluyendo el Centro Cultural Perelló, en las extensiones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el Centro de la Cultura de Santiago, pero con poca difusión.
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