Los dueños de bancas tendrán que registrarse ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) o atenerse a las consecuencias. Al vencer hoy el plazo para completar los trámites, el director de la DGII, Juan Hernández, advirtió que no habrá más oportunidades en cuanto a la aplicación de la ley. Hernández fue tajante al advertir que la ley establece un plazo y fuera de ese plazo todas las bancas que no estén inscritas, están fuera de la ley. El tono puede parecer drástico e irreflexivo, pero el imperio de la ley tiene que respetarse. Y el mejor ejemplo deben darlo las propias autoridades tanto cumpliéndolo como haciéndolo cumplir. Por mandato de la ley 139-11, la DGII es la encargada de la fiscalización de todas las operaciones, transacciones y registros de las bancas deportivas, loterías y máquinas tragomenedas. Al margen de la advertencia, la decisión torna más eficiente un sistema que operaba al amparo de la Lotería Nacional y el Ministerio de Deportes. Los dueños de bancas no tendrán más que acogerse, a partir de hoy, a la ley que puso sus operaciones en manos de la DGII, pues ya están advertidos de que no habrá prórrogas. No importa que Hernández hiciera la advertencia con su habitual sonrisa.
Querellas sin amparo
La mujer asesinada de un balazo en la nuca y su cuerpo incendiado dentro de un vehículo se había querellado en siete ocasiones contra el principal sospechoso del horrendo crimen. Pero Yesenia Rivera Figuereo, de 29 años y madre de dos niñas, nunca encontró en la Fiscalía de la provincia Santo Domingo el amparo que necesitaba. La versión, que corresponde a los familiares de la víctima, fortalece las sospechas que sindican como autor del crimen al exesposo, Juan Carlos López, quien fue detenido y lbertado por falta de indicios comprometedores. Los familiares dicen que desde que Yesenia llegó de Suiza, donde residía, su exmarido no dejaba de asediarla, por lo que en varias ocasiones se querelló en la Fiscalía. Como otros casos, la supuesta falta de amparo ha salido a relucir después de la deplorable tragedia. De la misma forma que el homicidio, también debe investigarse si en verdad hubo desidia frente al retierado auxilio demandado por una mujer que se sentía amenazada. Procede.

