No es para alarmarse ni tampoco para que cunda el pánico por el caso de cólera en territorio dominicano que ha confirmado el Ministerio de Salud Pública. Con el flujo y el intercambio permanente con Haití, donde desde el 19 de octubre a la fecha la epidemia ha cobrado más de mil vidas, que en territorio dominicano se haya registrado un solo caso indica que las prevenciones adoptadas han surtido sus efectos. La víctima es el haitiano Wilmont Wert, quien trabaja en Higüey y como obrero de la construcción. El haitiano había viajado en octubre a su país, de donde regresó el dos de este mes con los síntomas de la enfermedad. Si bien el caso no es para alarmarse, tampoco para bajar la guardia en torno a las medidas que se han tomado para prevenir la incidencia de la epidemia. Como parte de las acciones para prevenir el contagio las autoridades habían agregado en las últimas horas al cordón sanitario desplegado en la frontera la prohibición del comercio de ropas usadas. Por el impacto de la enfermedad es obvio que no se pueden escatimar medidas para poner el territorio a buen resguardo de una epidemia que la comunidad internacional no ha podido conjurar. El caso detectado es para estar más vigilantes.
El agua al cuello
El representante por Nueva York (diputado) Charles Rangel está a un tris de perder su curul y de enfrentar un juicio penal por no declarar los ingresos que recibe de una mansión que tiene en La Romana. El veterano congresista, amigo y defensor de causas relacionadas con República Dominicana, también enfrenta cargos por supuestamente utilizar recursos públicos para recaudar fondos de campaña. Hasta sus colegas del Partido Demócrata le han negado su apoyo frente a violaciones que en República Dominicana lo que dan en risa. Por aquí se habla sin el menor rubor de mansiones que funcionarios y legisladores tienen sin declarar. Pero Rangel está con el agua al cuello porque carece de recursos hasta para completar el pago a los abogados que llevan su caso. Lo que pasa con Rangel, una nimiedad frente a los escándalos que ocurren en el país, debe llamar la atención de funcionarios y legisladores que piensan que pueden hacer y deshacer amparados en el poder.

