Sobre propaganda
Caso omiso
Solo en Santiago, por mandato de un tribunal al Ayuntamiento, se cumple con el retiro de la propaganda política que inundaba la ciudad en una campaña prematura.
Algunos de los precandidatos, en un gesto para compensar su irritante violación, con todo y que formara parte de una tradición, colaboran con el ornato y la descontaminación visual de los espacios públicos.
Pero en Puerto Plata, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este y muchas otras ciudades los precandidatos ni siquiera se han dado por aludidos ante una advertencia del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que retiren toda la propaganda con que ensucian las calles y lugares públicos.
Quienes iniciaron la carrera fueron los precandidatos presidenciales del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a quienes siguieron aspirantes a síndicos, senadores, diputados y regidores por todas las formaciones políticas.
Como los precandidatos no se dan por aludidos habrá entonces que contemplar acciones legales contra los políticos que embadurnan la ciudad con propaganda antes de la apertura del proceso electoral. O en zonas restringidas por leyes o reglamentos. El ejercicio de la autoridad también es necesario en esos casos.

