Impacto social
Bajos salarios
La reacción del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) sobre el impacto social del salario no ha encontrado eco ni siquiera en profesionales independientes o de la oposición. Y no puede encontrarlo si, como afirmó el gobernador del Banco Central, el ingreso promedio real del trabajador al 2014 es prácticamente igual al vigente en 1991, pese a que la productividad en esos 23 años aumentó 65.5%. La necesidad de reajustar el salario, como planteó Héctor Valdez Albizu, no debe ser motivo de confrontación, sino de reflexión.
Aunque el vicepresidente del Conep, Rafael Paz, solo aludiera al concepto según el cual la pobreza sirve de caldo de cultivo a la delincuencia. Además de ser sacado de contexto, la reacción del Conep resulta extraña por el conocido comedimiento que ha marcado el estilo de Valdez Albizu.
Paz indicó que las declaraciones “mandan un mensaje funesto a la población dominicana y dan una justificación moral a la comisión de delitos”.
La diferencia puede tener, sin embargo, su lado positivo. Bien puede utilizarse para abrir un debate sobre el salario y su impacto en la economía y la sociedad, siempre, por su supuesto que no se limite a un ejercicio teórico. Hay que enfrentar las causas por las cuales el trabajador no se ha beneficiado del bienestar.

