La economía, que según las autoridades, es una de las que más crece en el mundo, no sólo ha sido incapaz de reducir la pobreza, sino que es también una de las que registra el salario mínimo más bajo de la región. Aparte, de acuerdo con organismos internacionales, de que también es una en la que el dinero tiene menos poder adquisitivo. El nivel salarial no alcanza siquiera el promedio en la región, según un sondeo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero puede servir de consuelo que supera a Cuba, México, Perú, El Salvador, Bolivia, Guatemala y Nicaragua. Habría que ver si también en capacidad de compra de la moneda. El FMI advierte que sólo comparando los sueldos mínimos no se logra una evaluación integral del nivel de vida de cada país. Pero si se trata de uno de los mejores indicadores sobre la salud financiera, la realidad es preocupante. Y máxime cuando a las muchas incongruencias se agrega la permanente queja del empresariado sobre el crecimiento del empleo informal, que ronda el 60 por ciento. Lo que significa que el apoteósico crecimiento de la economía, por encima, según el Gobierno, del promedio en América Latina y uno de los mayores del mundo, tampoco ha contribuido a generar empleo de calidad.
Choques en la ADP
La decisión de aplazar las elecciones de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) se ha convertido en motivo de un conflicto que podría dirimirse en los tribunales. Estaban pautadas para febrero próximo, pero el comité ejecutivo, que preside el diputado Radhamés Camacho, decidió posponerlas para después de mayo. La corriente Salomé Ureña, que responde a las orientaciones del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), calificó la decisión como una maniobra política. Alega que la razón no fue otra que evitar una derrota gremial con repercusiones políticas. Samuel Sena y Abel González indicaron que en los comicios de la ADP se repitirían los mismos resultados que en el Colegio Médico Dominicano (CMD), la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), el Colegio Dominicano de Abogados y en otros gremios. Y la verdad es que la posposición, aunque no sea como aleguen los perredeístas, se presta a conjeturas. Aún fuera lo más conveniente para el gremio.

