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Devastadora

Sequía Línea

 

La sequía que golpea la Línea Noroeste es tan devastadora que las reses mueren en potreros que por falta de agua se han convertido en desiertos.

El panorama es más dramático que la frase que acuñó la población sobre la vaca de doña Nena, que por flaca en lugar de leche lo que daba era pena. En diferentes potreros de Montecristi los carroñeros apenas dejan el esqueleto, de las cientos de reses que han muerto por la sequía. Las autoridades no son ajenas a la crisis, pues desde un primer momento han anunciado acciones para socorrer a los ganaderos.

Sin embargo en Villa Elisa y Los Almácigos los productores de carne y leche se quejan de no recibir la asistencia prometida por las autoridades.

Por tratarse de una región que tiene en la ganadería una de sus principales actividades económicas la crisis ha impactado duramente en el comercio, la alimentación y otras actividades.

El criterio más extendido entre los ganaderos es que si no llueve pronto la gente también se caerá muerta. Las autoridades tienen que explorar un mecanismo eficaz para evitar, ya que no se pudo prevenir, el colapso de la ganadería tanto en la Línea Noroeste como en otras zonas afectadas por la sequía.

Los productores no pueden abandonarse a su suerte ni tampoco el problema se resolverá, como está demostrado, con asistencia menor.

El socorro debe ser urgente tanto para los ganaderos como para otros productores que también han sido golpeados por la devastadora sequía que ha reducido hasta el sum