Radar



En Haití

Alta tensión

 

La tensa calma que ha prevalecido en Haití vuelve a rondar el estallido con el debate que se inició en la Cámara de Diputados sobre la posibilidad de un juicio político para destituir al presidente Jovenel Moïse por sospechas de corrupción relacionada con los fondos de Petrocaribe.

Se trata de un conflicto latente que agrega más presión a la siempre caldeada atmósfera haitiana. En la última sesión de los diputados poco faltó para que ocurriera cualquier cosa por la virulencia de las exposiciones protagonizadas por legisladores de la oposición y del Gobierno frente a la iniciativa para destituir a Moïse.

Por la naturaleza de su sistema el Parlamento juega un papel protagónico en el ejercicio del poder. Haití no tiene precedente de procesos para relevar mandatarios, pero se recuerda que fue a raíz de una investigación del Senado que se encontró la supuesta malversación de más de dos mil millones de dólares de la ayuda de Venezuela a través de Petrocaribe para el desarrollo de la nación. Una empresa de Moïse se cita entre las beneficiarias de la supuesta corrupción con los fondos, aunque para la época el actual gobernante no tenía las riendas del poder.

Por la presión popular Moïse se vio compelido a destituir ministros relacionados con la administración de los recursos y a ordenar una investigación.

Pero la oposición haitiana está todavía insatisfecha y presiona la destitución del gobernante por su supuesta implicación en el escándalo.