Tarea incómoda y dolorosa
La tarea de comparar la cantidad de fallecimientos por accidentes durante Semana Santa con períodos similares de años anteriores resulta incómoda y dolorosa porque esos decesos, sean muchos o pocos, constituyen siempre tragedias, que laceran aún más el alma cuando se sabe que la mayoría ocurrieron por causas de imprudencia, inobservancia o temeridad. El número de víctimas, que el Comité de Operaciones de Emergencia situó en unos 36 muertos por accidentes de tránsito, ahogamiento, ingesta de alcohol o riña desde el Jueves Santo, será con toda seguridad mayor cuando las autoridades ofrezcan el último boletín mañana. Es menester resaltar el trabajo realizado por las instituciones de prevención, socorro y asistencia, que congregaron a más de 50 mil brigadistas y voluntarios en carreteras, playas y montañas, en una gran jornada de solidaridad y civismo. Los votos son para que los vacacionistas retornen hoy en completo orden y comedimiento, para que no agreguen más nombres a la fatídica lista de muertos y heridos.
Cronista Del amor
El deceso de Corín Tellado, cuyo nombre de pila era María del Socorro Castellanos López, enluta a más de una generación de lectores que adobaron sus años de adolescencia y juventud con sus apasionantes novelas románticas.
Tellado, declarada hace 50 años como la escritora viva más leída en lengua española, expiró en su residencia de Gijón, Asturias, a los 82 años, a causa de complicaciones renales.
Con menos de 20 años, comenzó a escribir textos románticos atrevidos y modernistas, y a la hora de su muerte llevaba más de cuatro mil novelas publicadas con ventas globales superior a los 400 millones de ejemplares, lo que la convirtió en la autora más leída en idioma Castellano, después de Miguel de Cervantes.
Legiones de jóvenes en ambos lados del Océano Atlántico forjaron sus sueños con la novela de Corin Tellado, que no faltaban en los escaparates de las adolescentes y que los adultos también leían con pasión y fervor. Otros las destestaban.
La denominada literatura rosa ha perdido con la muerte de Corín Tellado a su más excelsa exponente, una escritora que supo exponer con sencillez temas románticos, que como cualquier texto clásico, pernoctaban por siempre en el recuerdo de sus lectores.

