Página Dos

RADAR

RADAR

Acuerdo
La dirección del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) podrá tener opiniones divididas sobre el pacto entre Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado, pero coincide en cuanto a la convención del 14 de junio.  El ex presidente Hipólito Mejía, el licenciado Luis Abinader y el propio Vargas Maldonado se pusieron de acuerdo para que la convención sólo escoja al presidente del partido y a los secretarios general y de organización. Los dirigentes se escogerán después de las elecciones de 2010. Por las contradicciones que lo han caracterizado es sintomático que el perredeísmo pueda ponerse de acuerdo en algo sin crear un conflicto. La comisión organizadora de una convención que tantas tensiones ha generado no ha tomado una decisión, pero tratándose de un acuerdo entre los cabezas de tendencias puede darse por descontado.  Claro, es probable, casi seguro, que el acuerdo fuera previo al pacto suscrito por el presidente Fernández y Vargas Maldonado en torno a la reforma constitucional.

Insoslayable criminalidad

El asesinato el jueves en la noche de un capitán de la Policía en el sector Cancino Primero, Santo Domingo Este, constituye un nuevo alerta sobre el drama de la criminalidad callejera.

Julio Delgado, adscrito al departamento de asuntos internos, recibió ocho balazos de dos desconocidos que lo interceptaron cuando caminaba por una calle del sector.

El suceso, que las autoridades investigan, representa una cruda señal de que la criminalidad se mantiene al acecho. Pero además de la inseguridad que se verifica en las calles.

El oficial fue  asesinado en un intento de atraco. La Policía dijo que Delgado enfrentó a los dos desconocidos que lo interceptaron. Sin embargo, los maleantes no pudieron despojarlo del arma ni de ninguna pertenencia.

Pero el hecho de que se intercepte en una vía a cualquier ciudadano para quitarle un arma o lo que lleve encima pinta, sin falsas alarmas, un cuadro tenebroso.

Si bien hace tiempo que la criminalidad ha instalado sus garras, provocando perturbación y desconfianza, asesinatos como el del capitán Delgado vuelven a llamar la atención.

El crimen indica que, además de no descuidarse ni para coger impulso, tienen las autoridades que hacer lo indecible para garantizar la seguridad y el orden de la ciudadanía.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación