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La Comisión interina para la reconstrucción de Haití, que encabeza el expresidente estadounidense Bill Clinton, ha comenzado por fin con su esperada tarea. El primer ministro Jean Max Bellerive anunció que el primer paso es identificar prioridades para autorizar los desembolsos de los 5,300 millones de dólares para la financiación y construcción de importantes proyectos. La disposición de Haití es una oportunidad que puede ser aprovechada por empresarios dominicanos interesados en invertir en la vecina República. Como anunció el primer ministro en Miami los recursos para la rehabilitación del diezmado territorio están disponibles. De hecho, se han otorgado contratos para carreteras y otros proyectos de menor cuantía. El plan que se implementará bajo la supervisión de Clinton es el presentado por el Gobierno de Haití durante la cumbre del 31 de marzo en Nueva York. En las condiciones en que quedó tras el terremoto del 12 de enero la verdad es que la nación, que ha subsistido gracias a la solidaridad internacional, no aguantaba más demora para iniciar su reconstrucción. El reto de las autoridades y de la comisión que encabeza Clinton es que la reconstrucción no sólo se agilice, sino que se realice de la manera más adecuada.

Espina molestosa

El licenciado Julián Serulle, dirigente histórico del Partido de la Liberción Dominicana (PLD) en Santiago, se ha convertido en una espina molestosa para esa organización. Es un crítico del Gobierno, además de que sus posiciones suelen diferir de la línea trazada por los organismos de dirección del partido. Si no lo han expulsado es porque no se han atrevido, pero no por falta de motivos ni deseos. “Lo que me interesa es que al pueblo se le enseñe a trabajar, no que se le regale ni se le enseñe a recibir dádivas”, sostiene en alusión al Gobierno. En las elecciones del 16 de mayo hizo causa común con su hermano Gilberto, quien ganó la alcaldía de Santiago por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). En estos días se ha hablado de que ha sido expulsado, pero antes que conciliar el veterano dirigente peledeísta se ha mostrado desafiante. Su arma no es otra que los principios del peledeísmo, los que inspiraron la fundación de la organización por el profesor Juan Bosch.

El Nacional

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