Recuerdan 46 aniversario muerte coronel Caamaño

10_Actualidad_17_5ok,p02


A 46 años de la captura y fusilamiento del coronel Francisco Alberto Caamaño el 16 de febrero de 1973, pocos conocen de sus sacrificios, inmolación y lo que hizo junto a sus hombres para que República Dominicana fuera un país completamente libre y sin opresión.

Su principal misión, al desembarcar el 2 de febrero de 1973 en Playa Caracoles, en el yate Black Jak procedente de Guadalupe, era derrocar al entonces presidente Joaquín Balaguer para que terminara la represión y regresaran al país los exiliados políticos.
Junto a él desembarcaron Claudio Caamaño, Hamlet Herman, Toribio Peña Jáquez, Juan Ramón Payero Ulloa, Mario Nelson Galán Durán, Alfredo Pérez Vargas, Eberto Lalane José y Ramón Euclides Holguín Marte.

De la intentona sobrevivieron Hamlet Herman, Toribio Peña Jáquez y Claudio Caamaño, quien luego del hecho fue el último de los tres en morir en un accidente de tránsito en 2016.

La noticia del desembarco llegó a los oídos del entonces presidente Balaguer, quien de inmediato ordenó a los organismos militares ir a las montañas a enfrentar a los expedicionarios.

Luego de varios días de combate en las montañas y de perder a sus compañeros, con excepción de Herman y Claudio Caamaño, el coronel Francisco Alberto Caamaño fue capturado a las 2:00 de la tarde del 16 de febrero de 1973 y ejecutado a las 5:00 de la tarde.

En la guerrilla no participó Peña Jáquez, debido a que se perdió durante el desembarco y optó por viajar a la capital para poner en conocimiento a la dirigencia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

El desembarco fue precedido por situaciones inesperadas, que hicieron entorpecer los objetivos del movimiento guerrillero, cuando todavía no había sido detectado por los militares del régimen de Balaguer.

La pérdida de equipos y pertrechos así como el extravío de uno de los hombres de la columna, Toribio Peña Jáquez, fue el principal escolló que enfrentó el grupo a su llegada al país.

En esas condiciones, y con el grupo reducido a solo ocho hombres, la columna guerrillera logró alcanzar la cordillera Central y desde allí, luego de ser ubicada por las autoridades militares, iniciar movimientos defensivos en el que fueron afectados por la falta de alimento como uno de su principales problemas para consolidarse y poder resistir la embestida de las tropas del gobierno de Balaguer.

El 16 de febrero, después de algunos combates en los que fueron diezmados paulatinamente, el coronel Caamaño y algunos de sus compañeros fueron apresados y fusilados, en una decisión del presidente Balaguer, mientras que dos de los guerrilleros: Hamlet Hermann y Claudio Caamaño lograron salvar la vida.

El primero fue apresado y presentado a la prensa, mientras que el segundo logró evadir la persecución, llegar a la capital y asilarse en la embajada de México, con lo que llegó a su fin la guerrilla de Playa Caracoles.

Posteriomente, Claudio Caamaño declaró que nadie sabía, ni siquiera los grupos revolucionarios, que ellos iban a venir al país.

Según él, la idea fue concebida por el coronel Caamaño en Londres, país donde viajó luego de la revolución de abril de 1965.

Dijo en esa ocasión que la idea nació de Caamaño producto de su convencimiento de que en el país y en ninguna otra nación del tercer mundo había otra solución que no fuera la de la fuerza, completa y total.

Precisó que ante ese criterio, se preparó un movimiento que se gestó con muchas dificultades, en razón de que la guerrilla más que nada es muy dura y por consiguiente muy difícil encontrar personas que tengan la firmeza, no solamente en el aspecto ideológico, sino de carácter para poder desempeñarse como un guerrillero.

 

Francisco Alberto Caamaño
Nació en Santo Domingo el 11 de junio de 1932 y murió en las lomas de San José de Ocoa en 1973.

Fue presidente constitucionalista en 1965 y como militar y político contó con un gran respaldo popular y del cuerpo de élite de la Marina denominado “Hombres Ranas”.