San Salvador. EFE.-. Cientos de personas inundaron ayer las calles de San Salvador para recordar el 30 aniversario del asesinato, el 24 de marzo de 1980, del arzobispo Óscar Arnulfo Romero a manos de un comando de ultraderecha.
Cuatro peregrinaciones recorrieron desde primeras horas del sábado distintos puntos de la ciudad con destino a la catedral metropolitana, donde hoy se celebró la primera jornada nacional juvenil en honor al asesinado jerarca católico.
Romero es un gran pastor, un gran mártir y un gran representante que puede influir mucho en la educación de los jóvenes, declaró a la radio YSKL el cardenal de Guatemala, Rodolfo Quezada Toruño, quien asistió al encuentro y también presidirá este sábado la misa organizada en honor al asesinado arzobispo.
Lemas como Romero vive y en mi pueblo resucitaré se leían en pancartas, camisetas y otras prendas usadas por los participantes, en su mayoría jóvenes, a lo largo del recorrido, marcado por fotos, imágenes y afiches alusivos al jerarca.
La tumba del asesinado arzobispo de San Salvador, cuyos restos descansan en la cripta de la catedral, era sitio de romería este sábado, especialmente de jóvenes.
Ha habido un ambiente muy alegre este sábado, declaró a Efe Marta Segovia, que hace parte de la comisión que cuida de la cripta de monseñor Oscar Arnulfo Romero.

