Fueron repatriados el pasado jueves hacia Haití, por el paso fronterizo de Jimaní, entre 350 y 500 trabajadores cañeros del Consocio Azucarero Barahona que carecían de pasaportes, visas o carnet expedido por la Dirección General de Migración.
La información la suministró la Red Fronteriza Jano Siksé (RFJS), que explicó que los trabajadores indocumentados fueron deportados luego de que estos pasaran seis meses laborando en las plantaciones cañeras de la mencionada empresa.
En la acción, que se realizó con el apoyo de representantes de la Dirección General de Migración, el Ejército Nacional y del Consulado Haitiano en Barahona, fueron utilizadas siete guaguas para transportar a los trabajadores haitianos desde los distintos ingenios azucareros hasta Malpaso, donde fueron dejados en la Aduana haitiana.
Cientos de hombres, mujeres y algunos niños fueron dejados en la zona aduanera del país vecino, sin avisar a migración haitiana y con tan solo unas pequeñas pertenencias, expresa la RFJS en una nota de prensa.
La RFJS del Servicio Jesuita de Jimaní y Fond Parisien entrevistó a decenas de repatriados para comprobar su estatus migratorio como trabajadores, concluyendo que ninguna de las personas cuestionadas portaba pasaportes, visa o carnet expedido por la Dirección General de Migración, requisito necesario para poseer el estatus migratorio de trabajador temporero.
Manifiesta la entidad de derechos humanos que todas las personas que fueron repatriadas tenían restringida su libertad de circulación en el territorio nacional, no pudiendo interactuar con las personas fuera de los complejos del consorcio cuando terminan sus jornadas laborales.
La RFJS pidió al Estado dominicano y la Unidad de Migración Laboral bajo los lineamientos de la Dirección General de Empleo y la Dirección General de Migración esclarecer las situación en que se encuentran los trabajadores migrantes de los ingenios azucareros, ya que deben establecer y garantizar los mecanismos de control para el respeto de los derechos humanos, las leyes migratorias y la dignidad humana.

