Azua. La Policía reportó que un guardián de la empresa Frito Lay murió ayer al dispararse accidentalmente una escopeta que manipulaba y pegársele el tiro en el cuello.
El suceso ocurrió en el kilómetro 11 de la carretera que comunica a esta ciudad con Baní. La víctima fue identificada como Pablo León Pérez, de 59 años de edad.
El cadáver será llevado al Instituto de Patología Forense para hacerle los estudios de ley.
Pérez vivía próximo al lugar donde murió accidentalmente.

