El reverendo Domingo Paulino Moya vocero nacional evangélico y defensor de los derechos civiles de las minorías religiosas del país, dijo que no es sana una democracia que restringe los derechos constitucionales y civiles de sus ciudadanos por pensamiento cristianos.
Paulino Moya reconocido en el país por su destacada labor cívica y humanitaria lamenta que el honorable embajador de los Estados Unidos, con asiento en el país señor Raúl Izaguirre dijera que la democracia dominicana es sana cuando todo el mundo conoce que es excluyente al no dar participación en el orden económico, político y social a la comunidad evangélica dominicana como a otros grupos cristianos no católico, en las decisiones de gran importancia del país, como la última acordada por el presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado para solucionar la crisis en el Centro de Cómputos de la JCE generada por la permanencia del ingeniero Franklin Fría en el Centro de Cómputos de ese organismo Estatal Electoral, la cual contó con la participación de la Iglesia Católica.
Dijo que siente un gran respeto por los ciudadanos y ciudadanas de los Estados Unidos de América y su mayor representante en el país el honorable embajador Izaguirre, pero que entiende que su reacción se identifica con los valores en el orden democrático y humanitario que soportan el comportamiento global de la Nación Norteamericana.
Concluyó diciendo que el discrimen que sufren los ciudadanos de origen cristiano no católico en la Republica Dominicana es tremendista a tal punto que no encuentran como conducir su expresión política a través del voto, pues cada vez que un activista político de origen evangélico pide se le reconozca un partido político la Junta Central Electoral le niega este sagrado derecho, no importando que siempre estos pedimentos cumplen con los requisitos que exige ese Tribunal Electoral, lo que coloca a mas de dos millones de protestantes dominicanos en un limbo político anti-constitucional y en un corral discriminatorio que daña su sentimiento y el de las generaciones protestantes venideras que no tendrán como expresarse en el orden democrático del país.
Pidió ser recibido por el señor embajador para edificarle sobre lo expresado.

