MOSCÚ. AFP. Rusia se esforzaba el jueves en contener los peores incendios forestales de su historia moderna, que ya han dejado 50 muertos, pero la ola de calor y las llamas no daban signos de tregua.
Miles de socorristas intentaban controlar el fuego, pero nuevos incendios aparecían, con lo que el área afectada creció en 7.000 hectáreas, hasta lle gar a las 196.000 hectáreas, señaló el ministerio ruso de Situaciones de Emergencia.
«Durante el último día, la situación en Rusia, particularmente en las regiones del Volga y el Centro, sigue complicada», indicó el jefe de la unidad de crisis del ministerio, Vladimir Stepanov.
El número de muertos pasó de 48 a 50 al descubrirse un cuerpo en una casa quemada en la región de Nijni Novgorod (500 km al este de Moscú) y al morir otra persona en un hospital de la región de Voronej (500 km al sudeste), indicó el ministerio.
«En las últimas 24 horas, 373 incendios han aparecido y 254 han sido extinguidos.

