MOSCÚ. AFP. Rusia esperaba ayer en un tenso ambiente las elecciones presidenciales de este domingo mediante las cuales el actual primer ministro Vladimir Putin confía en regresar al Kremlin, pese a las protestas sin precedentes contra su régimen.
El país observaba el sábado una «jornada de silencio» conforme a la legislación electoral que prohíbe toda campaña en vísperas del voto.
Los sondeos, publicados a finales de febrero, dan vencedor a Putin en la primera vuelta, con alrededor del 60% de los votos. Pero la oposición se ha esforzado para movilizar a los electores e imponer una segunda vuelta al hombre fuerte del país, presidente ya en el año 2000 y en 2008 que ha visto decaer su popularidad.
Putin se enfrenta a cuatro candidatos que se han cuidado de atacarle frontalmente, y ningún miembro de la oposición radical a Putin ha sido autorizado a presentarse.
En una entrevista a varios medios extranjeros publicada el viernes, Putin dijo estar seguro de tener el apoyo de la mayoría, incluso en las grandes ciudades y en el seno de la clase media, de donde proceden los principales opositores.

