¿Qué Pasa?

Samuel Esteban hace popular lo clásico en BA

Samuel Esteban hace popular lo clásico en BA

Lo habíamos visto antes en Iremos a Verona, un montaje (Ruth Emeterio/Sala Ravelo/2014), también con un notable acento musical basado en la singular voz de Charles Aznavour, por lo que no debía sorprendernos el talento de este joven cantante lírico que mostró anoche en Bellas Artes cómo hacer popular lo que en su esencia es clásico.

Samuel Esteban jugó sus mejores cartas, iniciando con lo que debería ser un himno de convivencia (Con la gente que me gusta/SE)), para entonces alternar temas clásicos y populares, en una relación escénica que hizo una diferencia.

Fueron delicias para el público los boleros como (Contigo aprendí, A. Manzanero y Guitarra Bohemia, J. Lockward), las baladas (A mi manera (Jacques Revaux) y Balada para un loco (Horacio Ferrer), para cerrar con la pieza de Violeta Parra que daba titulación al espectáculo: Gracias a la vida. Su paleta de colores vocales, sobre todo en sus tonos graves y sus sostenidos, revelan una rica depurada técnica.

Fue espectáculo de múltiples expresiones escénicas (música especialmente arreglada, actuación con caracterizaciones teatrales pocas veces vista cuando se lo lírico se trata, danza y baile, reforzado por aportes audiovisuales, un incisivo diseño de luces que osciló entre el aspecto límpido frontal y el uso de contraluces para destacar siluetas proyectadas en pantalla, alejándose del concepto tradicional de la exposición de canciones.

Movilidad, interpretación, manejo de una voz de barítono, arte pleno cargado de la fuerza de nueva generación en el canto.
Samuel Esteban agradeció la vida. El público le respaldó con el mejor de los gestos: el sentido aplauso final.