Ver a Santiago Cruz resulta una experiencia: alto, expresivo en escena, sensible, mulato y elegante, atento a cada expresión de la gente que le sigue, es un compositor de notable garra sensitiva para cantar al amor y un intérprete de voz firme y alta, con una rica coloración de tonos que viajan sobre una lírica poética y muy cuidada, todo enmarcado en arreglos musicales del pop mejor concebido.
Contrario a la costumbre conocida, Santiago Cruz inicia sus conciertos con puntualidad, sin preámbulos y cantando uno de sus éxitos más conocidos, Baja la guardia, una intimista confesión de un amor que cuida el trato afectivo: “Todo lo que soy, todo lo que he vivido / ha sido el camino para estar contigo,/ y si por este error te me vas de la vida / firmas la sentencia de un alma perdida”, de enorme arraigo en la gente, lo que evidencian sus 27 millones, 530 mil visitas, índice que resulta importante aun cuando es menor que los 44.537.301 millones de visitas de ¿Y si te quedas…qué?, ambas presentadas en 2009.
De fuerte presencia en escena, Santiago Cruz es una onda infinita de movimiento y de miradas de total complicidad, junto a sus cinco músicos, de notable desempeño y obvia cohesión con su líder, es digna representación de la alta mirada colombiana que vuelve a mostrar su capacidad para dar los mejores talentos de la canción y otras artes, al mundo. Es parte de una Colombia que renueva sus propósitos de vivir en paz y, de ser posible, cantando al amor.
Cruz es el tipo de artista que ha logrado cosechar un compromiso y un adiestramiento, factores que lo han llevado a la vidriera del estrellato, con tres nominaciones (2010, 2013 y 2015) a los Premios Grammy Latino y sus 24 nominaciones a los Premio Nuestra Tierra (Colombia), entre con el triunfo en siete oportunidades, en los cuatro años de los que se tiene registro (2010.-2014), hasta convertir este compositor de una experiencia trascendente para quienes le siguen.
Lo que se vivió con su show en el auditorio Nuryn Sanlley, fue una serie de agradables sensaciones, esas que devienen de tener al frente a un artista conceptual en su lírica al amor, fortaleza, ritmo pop y ternura en su interpretación y perfección técnica en sus arreglos, coronada de un virtuosismo aportado por esos músicos, nunca justipreciados como debían ser.
Entre las piezas que interpretó estaban las tituladas ¿Cómo haces?, No te necesito, Como si nada, Trenes, aviones y viajes interplanetarios, Lo que quedó de tu amor, En tus zapatos, Aquí me tienes y Cuando regreses, entre otras composiciones.
Cruz, nacido en Ibagué, y extraviado en su vocación profesional inicialmente cuando estudió Finanzas y Relaciones Internacionales en la Universidad del Externado de –Colombia, sabe estremecer a la gente y afina su repertorio para lograr ese efecto, disfruta tantísimo, que la gente incorpore un coro de voces con sus letras y sabe hacerse cómplice de todo el ritual en que se transforma su concierto.
UN APUNTE
Por RD
La representación del país fue respon sabilidad del cantante Pamel Mancebo, una marca artística que se abre paso y que hizo con el colombiano el éxito Baja la Guardia, con su pegajoso estribillo, en el cual hizo destacar un peso específico en escena. Pamel demostró que vale por sí mismo y que radican en él luces a las que se debe desplegar espacio siempre.

