Con un majestuoso espectáculo musical que Jatnna Tavárez, maestra de la ceremonia, definió como algo sin precedentes, el Scotiabank celebró anoche el cierre de la conmemoración de sus 90 años en el país. Realizado en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, el evento fue amenizado por una Big Band, cuya conceptualización musical estuvo a cargo de Wilfrido Vargas.
A ritmo de guitarra, acordeón y orquestación, y acorde con la historia del nacimiento de la institución bancaria, el concierto inició con los merengues que en 1920 dieron el primer paso como música autóctona. Jovinita, La gallera y Compadre Pedro Juan, en voz de Wilfrido Vargas y su hija Alina Vargas, fueron las piezas que abrieron el gran escenario del Teatro Nacional.
Al compás de un buen merengue, un medley de tradicionales temas dieron continuación al derroche de alegría, con Los algodones, Dolorita, La chiva blanca, Anoche soñé, El negrito del batey, Arroyito cristalino, Desiderio Arias, Leña y Caña brava, en voces de Vinicio Franco, Frank Cruz, Francis Santana y Joseíto Mateo.
La primera parte de la entrega musical concluyó con temas que popularizó Johnny Ventura con El Combo Show. Amorío, Cabo e vela, El tabaco y La agarradera, los cuales fueron interpretados por un Wilfrido Vargas visiblemente emocionado, que buscó en el auditorio a El Caballo, quien al fondo de las butacas se puso de pies y saludó a la multitud que le aplaudía.

