La crisis en los hospitales públicos llegó a su grado más alto. El atraso en la entrega de la subvención que reciben del Gobierno deja sin servicios de salud a cientos de miles de pacientes que no tienen más alternativa que esperar meses para recibir atención médica.
La falta de medicamentos, de material gastable y de energía eléctrica provoca graves deficiencias en los centros estatales.
La situación es tan crítica que algunos hospitales están acostando hasta tres pacientes por cama.
Los pacientes denuncian que deben salir a las calles a comprar hasta la jeringuilla y el algodón para inyectarse.
La primera en dar el grito de alerta fue la presidenta del Colegio Médico Dominicano (CMD), quien denunció que la mayoría de los hospitales del país tienen alrededor de tres meses que no reciben la subvención económica del Gobierno.
Esa denuncia fue confirmada ayer por el director del hospital Darío Contreras, Héctor Quezada quien dijo que la situación provocó que ese centro acumulara una deuda de RD$80 millones.
Ayer los médicos residentes del hospital Luis E. Aybar realizaron un paro sorpresivo de labores en demanda de que se resuelvan los problemas que afectan a ese centro, como son la falta de insumos y el hacinamiento.
En medio de esa realidad, aumenta el número de pacientes, debido a la ausencia de una correcta política de prevención de enfermedades de parte de las autoridades de Salud Pública.

