SANTIAGO. Fueron sepultados este jueves en el Cementerio de la avenida 30 de Marzo, los restos del empresario Manuel Arsenio Ureña Guzmán, quien falleció anteayer en la tarde en esta ciudad. Padecía cáncer en el páncreas.
El cuerpo fue velado en la iglesia Nuestra Señora de la Anunciación, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
El féretro fue llevado al templo religioso a las 9:15 y de inmediato se dio inicio a su despedida por parte de decenas de personas provenientes de todas las capas sociales y de aquí y otros municipios.
El padre Carlos Santana, vicario de la Arquidiócesis de Santiago, encabezó una misa de cuerpo presente y, al pronunciar la homilía, destacó las dotes humanas de Ureña, a quien definió como un filántropo que nunca olvidó sus raíces humildes, a pesar de que se convirtió en uno de los empresarios más prósperos de la región.
Su sepelio se efectuó a las 5:30 de la tarde de este jueves, en el cementerio de la calle 30 de Marzo. Ureña falleció a la edad de 77 años en su residencia de Los Cerros de Gurabo, tras varios meses con el cáncer, del que fue tratado en clínicas de esta ciudad y hospitales de Estados Unidos.
Era nativo de la comunidad La Guama, del municipio serrano de Jánico y sobresalió por ser uno de los empresarios de mayor prosperidad económica, formando varias empresas en diferentes áreas comerciales.
Estuvo casado don doña Camelia Rodríguez, con quien procreó cinco hijos.
Fue miembro fundador de entidades como el Plan Sierra y de las Asociaciones de Mayoristas en Provisiones (Amaprosan) y de Comerciantes e Industriales de Santiago (Acis). También, del consejo directivo de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) y presidente del Banco de Ahorro y Crédito (Ademi).
Por intermedio de sus empresas, Manuel Arsenio Ureña se constituyó en uno de los principales auspiciadores de la ejecución de programas de construcción de viviendas a familias pobres, becas universitarias, resaltando, también, las donaciones que hizo a instituciones educativas, culturales, religiosas y barriales.

