Sergio Hernández regresó a los escenarios y lo hizo no precisamente de la mano del merengue, género en el que cosechó éxitos en la década de los 80, sino con baladas y boleros.
El cantante, que mantiene intacta su voz a pesar del paso del tiempo, fue acompañado por un grupo de amigos en esta aventura a la denominó Dos voces por el bolero y la balada y que presentó ante una considerable cantidad de público en el Maunaloa. El evento lo dedicaron a los doctores Félix Antonio Cruz Jiminián y Ramón Rosario, por su labor por los necesitados. La dirección general recayó en Alexis Casado. Hernández estuvo acompañado por artistas como Hansel, José Antonio Rodríguez, Lenny Guzmán, Rafelín Hernández, Randy Valentino, Jean Jorge, Juan Lanfranco y Raffy Matías. Cada uno de ellos manifestó la satisfacción que sentía al cantar en una noche dedicada por completo a la balada y el bolero. En las voces de estos artistas se pudo escuchar canciones como El amor es libre, Como un bolero, Para quererte, Madrigal, entre otras. Hansel, artista que tuvo sus mayores éxitos en la década de los 80 y a mediados de los 90, interpretó aquellas canciones con las que el público lo recuerda: Niña de fuego, Para olvidarme de ti, entre otras. Ya casi al final del concierto, entró a escena Sergio Hernández, Aún estoy de pie fue el primero de los temas que interpretó y en el que dio claras muestras de lo buena que mantiene su voz y dio las gracias a sus invitados y al público por haberlo acompañado esa noche.

