El legado del doctor Puello
No hay manera de que las sociedades formen una conciencia colectiva admirable, que no sea mediante la exaltación de sus grandes hombres.
En los años de efervescencia de la Revolución Cubana, hice una visita a ese país, y conservo el grato recuerdo de escuchar a niños, jóvenes y ancianos recitar de memoria las arengas de nuestro Máximo Gómez.
De igual manera, no sé si todavía lo hacen, los ciudadanos cubanos se ponían de pie al escuchar el nombre del apóstol y héroe cubano José Martì. La República Dominicana tiene en la figura del doctor José Joaquín Puello Herrera, a un ciudadano ejemplar que ha acumulado méritos para que todos podamos decir sin regateo alguno, que tiene un legado digno de ser imitado por las presentes y futuras generaciones.
Aunque este país es poco dado a contar las proezas de sus grandes hombres y más bien se ha dado a la tarea de llevar a cabo una inversión de valores, resaltando a hombres sin atributos como decía el novelista austriaco Rober Musil, quienes tenemos el privilegio de transmitir ideas, estamos en el deber de combatir esta nueva forma de corrupción, llamada la pos verdad, distorsión o mentira emotiva.
El doctor Puello Herrera proviene de una familia que ha plasmado un legado patriótico, Los Puello. Es harto conocido que la memorable noche del 27 de febrero, cinco miembros de los Puello estuvieron presentes: José Joaquín, Eusebio, Gabino, José Leuterio y otro cuyo nombre no recuerdo, pero sé que fue fusilado por Santana, al igual que Jose Joaquín Puello y Gabino Puello.
Es inocultable, que aunque el doctor Puello es un exitoso neurocirujano, graduado con honores en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y reconocido por la Academia de Ciencias con el Premio Nacional de Medicina, los dominicanos lo conocen más como deportista, por ser presidente del Comité Olímpico Dominicano, presidente de Odecabe (Organización Deportiva Panamericana) y uno de los artífices para que se celebraran en el país los XIV Juegos Panamericanos del 2003, con la participación de más de 5,200 atletas y 42 países.
El doctor José Joaquín Puello Herrera ha sido condecorado con la orden de Duarte, Sánchez y Mella y varias naciones como Cuba, Guatemala y El Salvador, le han entregado medalla al mérito por sus aportes al deporte.
En estos momentos en que el país vive una degradación moral, y recordando aquella frase inmortal pronunciada por don Federico Henríquez y Carvajal ante el cadáver del educador Eugenio María de Hostos: Oh, América infeliz, que sólo sabe de tus grandes hombres cuando ya son tus grandes muertos», los dominicanos debemos ser honestos y resaltar, no sólo al doctor Puello Herrera, sino a muchos ciudadanos ejemplares que permanecen en el anonimato, mientras algunos mediocres, envidiosos, frustrados y oportunistas se pavonean en el pináculo de una falsa gloria.
El doctor Puello es presidente Ad Vitan del Comité Olímpico Dominicano. Sus orientaciones en las venideras elecciones del COD, de seguro que serán muy importantes en estos momentos en que la ambición parece romper el saco, cuando el momento lo que aconseja es un relevo en el liderazgo de ese alto organismo del deporte.

