Júbilo y reflexión
En la edad media los juglares cantaron las gestas épicas de sus grandes hombres, sus hazañas, su derroche de valor en defensa del terruño que les vio nacer. Hoy le corresponde al pueblo dominicano cantar y disfrutar la esplendente participación de nuestros atletas en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú.
Y qué bueno que haya sucedido en momentos en que nuestra sociedad necesita de nuevos ídolos que tracen normas éticas y que sirvan como agentes motivadores para los atletas del futuro.
Este triunfo alcanzado en esa fiesta continental del deporte, no obedece a la casualidad, ha sido el arduo trabajo de los atletas, federaciones, técnicos y nuestras autoridades: el ministro de deportes Danilo Díaz, Luisín Mejía, presidente del COD y Felipe Vicini, presidente del Creso y una mención especial debe tener Garibaldy Bautista, jefe de misión de nuestra delegación. Todos merecen nuestro reconocimiento y hacen valer lo expuesto por Danilo Díaz cuando asumió ese Ministerio, en el sentido de que la unidad y la armonía iban a dar buenos resultados al deporte nacional.
Ahora bien, pienso que este triunfo debe ir acompañado de una gran reflexión. El deporte dominicano tiene que dar el gran salto. Tiene que marcar la diferencia. Hay que hacer las reformas necesarias para que en los Panamericanos de Chile del 2023, no se le diga al pueblo que el objetivo es superar las 40 medallas de Perú. No, no, no, y mil veces no.
El reto debe ser, superar claramente a Perú y Chile y competir de una manera más cerrada con Colombia, Cuba y Argentina. Yo sé que se puede. México pudo dar el gran salto en estos juegos, desplazando a Cuba y Colombia.
¿Qué se necesita pues? simple: hacer una reingeniería. Tomar las estadísticas y hacer mayor inversión en las federaciones que hayan sido más productivas. ¿Por qué diablos invertir tanto dinero en el equipo de baloncesto, cuando sabemos que siempre depende de atletas inalcanzables? Es preferible invertir el 3×3 de baloncesto, que ha dado buenos resultados en poco tiempo. ¿Qué se va a hacer con el hazmerreir del béisbol y esa federación? Una verdadera vergüenza.
Nuestros técnicos saben perfectamente que nuestros atletas tienen la capacidad de obtener hasta 20 medallas de oro en esos juegos, pero no se ha establecido un orden de prioridad en la inversión.
El espacio ideal para crecer es el atletismo por todas las modalidades que podrían aportar medallas, pero esa federación no acaba de arrancar, con todo y tener a su disposición tantas escuelas para iniciar un proyecto serio.
Disfrutemos pues, pero sin olvidar que con la partida del profesor Nelly Manuel Doñé y con el anuncio del retiro en el 2020 de Luisín Mejía, hay que hacer los reajustes necesarios. Yo pienso que hoy más que nunca, urge una ley de deportes que deslinde claramente las funciones del Ministerio de Deportes, el COD y el Creso para evitar conflictos futuros y situaciones abusivas como las que ha creado la comisión de la FIFA, que dirige el empresario Manuel Luna.

