Nuestro presidente Luis Abinader respondió responsable y contundente el irrespetuoso, afrentoso e imperativo del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, intentado compulsar a nuestro gobierno detener deportaciones de nacionales haitianos que en peligrosa invasión pacífica vienen residiendo en nuestro país, en censo no especificado, pero observado, superior a los dos millones.
Esa desproporcionada presencia de ilegales haitianos socava las bases de nuestra soberanía, en un silente y perverso propósito aventado por Estados Unidos, Francia y Canadá, para producir en su momento, proclamar la República Negra Haitiana en RD, idéntico aconteció primero en Nagorno Karabaj, Azerbaiyán, luego en Kosovo, Yugoslavia.
Nuestro gobernante reiteró su política de preservar la soberanía dispuesta en el decreto 668-22, ordenando contundente, a ministros Interior y Policía, MIRED, Migración y PN, debió añadir, Defensa y CESFRONT, desalojar propiedades invadidas por extranjeros ilegales, debiendo ordenar inicio cumplir decreto en el territorio Apache en El Hoyo de Friusa, Verón, donde residen más de cien mil haitianos indocumentados.
Donde debiéramos acudir todos, empezando por Instituto Duartiano, Participación Ciudadana, Finjus y demás instituciones, a echar intrusos haitianos ilegales, respaldando instituciones estatales aludidas, instituciones vienen insistiendo en deshaitianizar país.
“Esas declaraciones (de Volker Turk) son inaceptables e irresponsables, puesto que RD es el país que ha sido más solidario del mundo con Haití, erosionando la economía del Estado”, respondió airado nuestro gobernante.
En efecto, Abinader reincidió en discurso sobre el tema expuesto en la ONU, idéntico nuestro canciller Roberto Álvarez, y por primera vez que recuerde, todos los partidos políticos a una, respaldan la postura de nuestro gobernante en ese espinoso y permanente tema.
Nuestro gobernante, Canciller, Finjus, PC, Instituto Duartiano, desde lejos, postulan una firme política deshatianizar país, preservar soberanía, hoy socavada y apuntando proclamar en RD una República Negra Haitiana, inminente peligro que nos convoca a todos impedir, primero por las vías administrativas legales, conforme postula nuestro mandatario, segundo, por métodos que nunca debieran países integracionistas aludidos provocar.
RD siempre ha resultado el mayor soporte económico y de salud a las gravísimas y ancestrales falencias de Haití, en su triste condición de Estado fallido y fallado, consintiendo primero mano de obra agropecuaria, luego desertada a industria construcción, turismo, zonas francas industriales, conserjes edificios apartamentos, millares de fruteros, marchantas en carritos bebé, limpiavidrios y taxistas, millares de parturientas que ingresan a diario por la frontera.
En ese peligroso escenario que seriamente como nunca atenta contra nuestra soberanía, nuestro presidente Abinader, al fin, trazó la raya de Francisco Pizarro en la Isla del Gallo. O Hernán Cortés cuando quemó las naves para dominar Tenochtitlan.
Por: Ubi Rivas
ubirivas30@gmail.com

