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Situación muy difícil entre David y Boston

Situación muy difícil entre David y Boston

Del Boston Herald
MINNEAPOLIS (Boston Herald).-
Terry Francona admitió ayer que luchó con su decisión de bajar a David Ortiz al sexto puesto en el orden de bateo de los Medias Rojas –y por una buena razón.

Esto no se trata del delicado ego de una superestrella o un dirigente con miedo de hacer un movimiento impopular. Esto se trata de las imprevisibles consecuencias de tal movimiento, y una problemática interrogante: ¿Cuál es el Plan B?

El pensamiento de Francota tiene sentido. Moviendo a Ortiz hacia debajo de su habitual puesto número 3, la esperanza es que el bateador designado de los Medias Rojas deje de presionarse, y en el proceso, ir subiendo en la alineación.

“Esa sería la esperanza, que él no siente que tiene que acarrear el equipo”, explicó Francona antes de la derrota de anoche (martes) 5-2 ante los Mellizos, en la cual Ortiz se fue de 3-1 con un doble, una transferencia y un ponche. “Esperamos que no trate de hacer eso, que no es tan pronunciado, cuando alguien está bateando un poquito más bajo en el orden, cuando no consigue hits”.

(Ortiz se fue en blanco anoche en 4 turnos al bate con un ponche en la derrota ante los Mellizos 4-2. Su promedio de bateo cayó a .193).

En este punto, sin embargo, hay poca garantía de que Ortiz mágicamente redescubrirá su forma simplemente porque está bateando más bajo en la alineación. Cuando Ortiz finalmente cortó su cadena de juegos sin jonrones el miércoles pasado contra Toronto, la creencia era que –junto con el ruidoso doble más tarde en el juego- pondría en marcha su bate.

Eso no estuvo cerca de suceder.

En los siguientes cuatro juegos de esa estancia en casa, Ortiz lució tan perdido en el plato como había estado antes del jonrón. En 24 turnos, tuvo apenas tres hits mientras se ponchana 11 veces con apenas dos bases por bolas. Y no fue solo el astro de los Metros, Johan Santana, quien hizo lucir mal a Ortiz.

La campaña de 2009 está cerca de pasar una tercera parte, así que los problemas de Ortiz (un promedio de bateo de .193, 43 ponches) no pueden razonablemente calificarse como un letargo; “abominable tendencia” es más certera.

Así que la brecha mental de tres días en Seattle a comienzos de mes no funcionó, ni tampoco borrar el feo cero en la columna de jonrones. ¿Qué garantiza que la baja en el orden de Ortiz hará el truco?

Al bajar a Ortiz, los Medias Rojas se han colocado a si mismos en una esquina. Si esto no funciona, el próximo paso –enviarlo a la banca en una base más permanente- no ofrece mucha estrategia de salida para el club u Ortiz.

Admitamos que  eso podría nunca llegar a ese punto porque los Medias Rojas carecen de opciones internas. ¿Pero cuánto tiempo van a durar los Medias Rojas con un BD cuyo porcentaje de slugging es menos de la mitad de lo que fue cada año de 2004 a 2007? ¿Cuánto tiempo se mantienen ellos con alguien que tiene cinco extrabases más que el infielder de medio tiempo Nick Green?

¿Es el resto de esta gira tiempo suficiente? ¿Qué hay de funal de junio? ¿O la brecha del Juego de Estrellas?

Estas son preguntas con las cuales los Medias Rojas podrían pronto estar confrontando.

“El mejor curso de acción, yo siempre pienso, es dejar que los muchachos jueguen”, dijo Francona, un tipo calificado como un dirigente de los jugadores. “Y si ellos son buenos –y ha pasado un montón aquí, donde hemos sido pacientes y los jugadores se elevan a su nivel. Yo no quiero meterme en el camino de eso. Yo simplemente pensé que era tiempo de enfriarlo un poco”.

Eso es lógico, hasta admirable. Pero fue difícil de batir el sentimiento de que los Medias Rojas y Ortiz ambos se movieron incómodamente cerca del abismo. Y nadie que haya sido testigo de lo que Ortiz ha significado para esta franquicia y esta ciudad quiere siquiera contemplar lo que podría significar el próximo paso.

El Nacional

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