WASHINGTON. AFP. Al frenar el plan del presidente Barack Obama contra el calentamiento global, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos asestó un golpe al acuerdo de París sobre el clima, pero expertos dicen que los compromisos que el país asumió con él no están en peligro.
El máximo tribunal estadounidense suspendió la aplicación del «Clean Power Plan» (Proyecto para una Energía Limpia), que imponía a las centrales eléctricas reducciones draconianas de sus emisiones de gases de efecto invernadero: de 32% respecto de 2005 antes de 2030.
El fallo desató grandes preocupaciones en todo el mundo.
«Para un país vulnerable como India, es importante que el Acuerdo de París dé lugar a acciones aun más ambiciosas de parte de todos los países», estimó Navroz Dubash del instituto de investigación Centre for Policy Research, en Nueva Dehli. «Desde ese punto de vista, esta temprana señal de la Corte Suprema de Estados Unidos nos podría impulsar en la dirección equivocada», agregó.
Ken Kimmel, presidente de la ONG Unión de Científicos Comprometidos, estimó que la máxima instancia jurídica «saboteó inesperadamente el plan del gobierno de Obama».

