¿Qué Pasa?

También en Santiago

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SANTIAGO.- El puertorriqueño Daddy Yankee, uno de los regetoneros más populares de habla hispana, ratificó el pasado sábado en esta ciudad sus condiciones de buen intérprete de ese género musical, al mantener cautiva a más de ocho mil personas que se dio cita en la Gran Arena del Cibao, donde disfrutaron de su concierto The Big Boss. Poco importó que para ser testigos del espectáculo, los interesados tuvieran comprar taquillas que iban desde los 1.000 a los 5.500 pesos.

 Adolescentes, jóvenes y adultos ocuparon todas las áreas disponibles y gozaron por hora y media la actuación del joven artista. Sobre una plataforma emergió Daddy Yankee hacia la superficie de la tarima, cuando el reloj marcaba las 9:04 minutos de la noche. Apenas el público identificó los acordes musicales que anunciaban la interpretación de la canción “Yo soy de barrio”, la explosión histérica no se hizo esperar, la que se conjugó con estruendos artificiales provenientes desde diferentes ángulos del entarimado, tema lo interpretó parado en otra superficie móvil que lo llevó de un lado a otro.

Acompañado de un grupo de bailarines, seis músicos y dos coristas, Daddy Yankee mantuvo a su merced a los asistentes. En todo momento el público le tributó fuertes y prolongados aplausos, especialmente cuando improvisó algunas estrofas resaltando la tradición del equipo de béisbol Aguilas Cibaeñas, que celebraba un partido en ese momento justo al lado del escenario donde se presentó.

El renombrado reguetonero interpretó temas de sus producciones discográficas, entre ellos “La Gasolina”, “Pose”, “Mayor que yo”, “Somos de calle”, “Llamada de emergencia” (en sus versiones de reggaeton y salsa), “Que tengo que hacer”, “Noche de entierro”, “Dale caliente”, “Nunca me quedo atrás”, “Ella me levantó”, “Temblor” y “Jefe”.

Una hora y 20 minutos después de comenzar el show, Daddy Yankee se despidió del público, pero se vio en la necesidad de regresar para interpretar dos temas más, desapareciendo definitivamente, aunque el público no se movió y pidió que volviera, pero esa vez sus reclamos no prosperaron, por lo que los asistentes tuvieron que marcharse a sus hogares, pero con la satisfacción de haber sido testigos de un espectáculo que valió la pena los costes de las boletas. Daddy Yankee fue traído por la empresa Mynt Entertainment, que dirigen los hermanos Wilfredo y Willy Torres. Parte de los beneficios económicos generados por el show fueron destinados a la Fundación Nicole Fernández, un proyecto de niños sin hogar y que se desarrolla en el municipio de Jarabacoa. Previo a la actuación de Daddy Yankee subieron al escenario el grupo Evident, el rapero capitaleño El Poeta y el DJ Aura, quienes deleitaron a los asistentes con sus efímeras presentaciones.

El Nacional

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