Editor Deportivo
Tengo gratos recuerdos de don Mario Alvarez Dugan (Cuchito), un hombre que nos enseñó que se puede vivir honestamente y servir a la patria.
Cuchito fue un gran ejemplo para la sociedad dominicana.
Era un hombre bueno en todos los sentidos.
Ejemplar esposo, buen padre, excelente hijo y un buen amigo.
Los grandes de la comunicación social nacional lo han catalogado como una leyenda del periodismo.
Y eso es así.
Cuchito nos enseñó a cultivar amigos y no traicionar.
Alvarez Dugan fue director del vespertino El Nacional hasta septiembre del 1988.
Compartí con Mario Alvarez como reportero y luego como editor deportivo hasta esa fecha cuando pasó a dirigir el periódico Hoy.
Cuchito fue una enseñanza valiosa para poder caminar en un país donde siempre hay piedras en el camino para que uno se caiga o tropiece.
Cuchito era bueno.
Siempre jugueteaba conmigo y así lo conversé con varios amigos en el cementerio Cristo Redentor donde recibió cristiana sepultura el lunes.
Es un golpe duro cuando un amigo se va.
Fui un protegido de Cuchito Alvarez.
Nos queríamos inmensamente.
Ese baluarte del periodismo nacional que falleció el pasado sábado creía mucho en las nuevas generaciones.
Y siempre le brindó su respaldo incondicional a los jóvenes que dirigió en su fructífera carrera.
Me protegió
Recuerdo que en una ocasión un reconocido empresario pidió mi cabeza en El Nacional y Cuchito, con esa valentía que le caracterizó en toda su vida, dijo textualmente: Si tocan a Leo, me voy yo.
Nunca hubo intención de los más altos ejecutivos de El Nacional, hacerle caso a ese personaje, pero Cuchito con esa veteranía innegable puso un freno a esas malévolas intenciones.
Eso siempre se lo he recordado a mis familiares y amigos cercanos. Ese es un gesto poco visto.
Apoyaba el deporte
Cuchito Alvarez, quien fue Director de Deportes, editor deportivo y uno de los más reconocidos comentaristas deportivos, fue un defensor de esa actividad a través de las páginas deportivas de El Nacional.
Y de eso puedo dar testimonio, pues nunca me llamó para que no publicara una información por polémica que fuera y siempre nos felicitaba cuando los muchachos de deportes de El Nacional hacían un buen trabajo.
Eso nos llenaba de alegría, pues era un buen aliento recibir el apoyo de un hombre que conocía como el que más las intringulis del deporte nacional.
Cuchito amaba al deporte y aunque era un seguidor de los Leones del Escogido, nunca me dijo que había que colocar un título a favor del conjunto rojo.
Era un respetuoso de sus subalternos y además un buen consejero.
Tengo grandes anécdotas de Mario Alvarez y me enseñó a guardar silencio cuando es necesario.
Club Mauricio Báez
Don Mario siempre me preguntaba por el club Mauricio Báez.
Nunca olvidaré el respaldo que nos ofreció, siendo el Director del matutino El Caribe, cuando la Banda Colorá asaltó y quemó la escuela y la biblioteca del club Mauricio Báez.
La noticia fue difundida en primera página de ese diario y dio seguimiento paso por paso para que los directivos y miembros de la entidad de Villa Juana no fueramos apresados o reprimidos.
¿Ustedes creen que se me puede olvidar eso?
Nunca.
Sus hijos
Cuchito era un enamorado de sus hijos.
Conversábamos mucho sobre Mario Alvarez y sus grandes logros en el tenis de mesa.
Mario ha sido el mejor atleta de tenis de mesa del país y es el más destacado del siglo en esa disciplina.
Cuchito, como era un conocedor del deporte, sabía de la importancia de los grandes logros de Mario Alvarez.
Conversábamos sobre varios aspecto en relación a sus hijos Jaime y Emil, dos excelentes profesionales.
Doña Matilde
Doña Matilde, la esposa de Cuchito, es una mujer ejemplar.
Mi papá lo mejor que hizo fue seleccionar a mi madre como su pareja, dijo Emil, uno de los hijos de Cuchito, minutos antes de que Alvarez Dugan fuera sepultado.
Conozco a doña Matilde y sé de su temple y arrojo.
Es una mujer maravillosa, de buen trato una madre ejemplar.
Doña Matilde se mantuvo junto a Cuchito en su enfermedad sin perder un segundo. No le importaron las grandes vicisitudes.
Siempre he guardado una gran admiración y respeto por doña Matilde. Ahora la quiero y la admiro más.
Esa es una valerosa mujer que merece el reconocimiento de todos por su entrega, valentía y por ser una esposa de grandes méritos y una madre excepcional.
Cuchito se fue pero en el cielo está tranquilo, pues sabe que sus hijos cuidarán a doña Matilde como una tacita de oro, pues lo más grande del mundo es una madre.
Un legado
Mario Alvarez Dugan dejó un legado. Y eso perdurará, pues fue un hombre de bien.
Sus enseñanzas están ahí, viven en todos los que de una forma u otra tuvimos contacto con él y se transmitirán a otras generaciones.
¡Adiós profesor!
¡Adiós amigo!
¡Adiós hermano!
¡Descansa en paz!
FRASES
El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país
El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos
Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales
La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles
La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios
En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender
René Descartes
Bien acierta quien sospecha que siempre yerra
Siempre se ha de conservar el temor, más jamás se debe mostrar
Francisco de Quevedo y Villegas
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

