Como si se tratara de la nómina de un ministerio de la nación más de 50 mil mujeres están ejerciendo la prostitución, sin contabilizar las jóvenes que se encuentran en el proceso transaccional ejerciendo de manera oculta, según estudios del Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN). Santo Rosario, director de la entidad, expresó que en la medida que la Procuraduría General de la República continúe persiguiendo los clientes de las trabajadoras sexuales dará lugar a que las mujeres tengan que recurrir a medios más riesgosos para atender a sus clientes, además de que los programas de prevención de las enfermedades que implementa el COIN no se podrán desarrollar, situación que creará otros problemas.
Citó que la psicología de las trabajadoras sexuales hay que conocerla, porque gran parte de esas mujeres están ejerciendo la prostitución para llevarle comida a sus hijos, y pagar el alquiler de sus viviendas, o sea “son personas con responsabilidades”. Alguna vez fueron despedidas de zonas francas o de sus empleos como domésticas, son madres solteras, con dos y tres hijos, dijo el director del COIN. Sostuvo que el trabajo de la prostitución es muy difícil porque las trabajadoras sexuales están expuestas a la violencia callejera, consumo de alcohol, drogas y determinados sectores de la sociedad las rechazan llamándolas “cuero, mujer de la vida alegre y prostitutas”.
Consideró que en la medida que la Procuraduría persigue a los clientes, las mujeres quedan desamparadas y el Estado no posee ningún programa de salud y mucho menos económico para brindarles asistencia.
Citó que el problema continuará porque ahora existe una nueva generación de trabajadores sexuales con edades de 17 a 24 años que se encuentran en proceso transaccional, las cuales todavía no se alquilan en los night clubs, y son contactadas por sus clientes a través de los correos electrónicos, llamadas telefónicas, y cuyos ingresos usan para pagar sus estudios, comprar ropas y obtener dinero para visitar las discotecas.
Explicó que los clientes de las jóvenes prostitutas, casi siempre son hombres adultos, que pagan sumas de dinero significativas por el servicio, sin embargo es el sector más vulnerable a las enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH y el papiloma humano, debido a que casi no se protegen.
El director del COIN a través de este medio exhortó al procurador general, licenciado Francisco Domínguez Brito, que lo reciba para explicarle la realidad de la prostitución en República Dominicana y cuánto ha logrado la Fundación para ayudar a 62 mujeres a salir de la prostitución.
Seguirán labores
La presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales, Carmen Lorenzo, expresó que el procurador, Francisco Domínguez Brito, no podrá lograr sus objetivos de terminar con el trabajo de las trabajadoras sexuales.
Confirmó que las mujeres están casi en los mismos lugares de antes y puso el ejemplo de que las trabajadoras sexuales que antes trabajaban en el Centro de los Héroes ahora se mudaron algunos metros hacia la avenida George Washington. Dijo que ellas esperan que las autoridades otorguen facilidades para ejercer su trabajo y recordó que la prostitución es uno de los trabajos más viejos que realizan las mujeres y “para lograrlo deberá sacar de la ciudad todos los hombres que se desplazan en las áreas donde están las mujeres”.
Santo Rosario dijo que las trabajadoras sexuales demandan respeto en su trabajo y denunció que todavía algunos agentes de la Policía las siguen molestando y muchas veces las extorsionan despojándolas del dinero que han obtenido de su trabajo. Montero también expresó que existen propietarios de centros de diversión que contratan mujeres de distintas localidades del país y las someten a explotación sexual dentro y fuera del territorio nacional obligándolas a trabajar hasta 12 horas.
Santo Rosario, del COIN, consideró que gran parte de esas mujeres fueron trabajadoras domésticas que sufrieron violencia de género, fueron maltratadas por otras mujeres de las casas donde ellas trabajan y otras violentadas por los hijos de las personas para las que trabajan.
Dijo que estas muchachas tienen que quedarse de lunes a sábado en la casa donde prestan servicio trabajando más de ocho horas.
También existen las trabajadoras trans, que son hombres con aspecto de mujer, además de los homosexuales que ejercen la prostitución.
Dijo que mientras el procurador está violando los derechos humanos de estas mujeres y enviando a prisión a sus clientes, las trabajadoras no tienen seguridad social y el Estado dominicano no tiene ningún programa para ayudar a este sector de la población dominicana que tiene familia y visitan los supermercados igual que el resto de la población. Consideró que el proyecto de ley de la diputada que creaba una zona de tolerancia, podría ser una salida al problema siempre y cuando se implementen normas para que exista seguridad y respeto por el derecho de las trabajadoras.
UN APUNTE
Están ahí
Según la presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales, las mujeres no han dejado los lugares tradicionales en las avenidas Duarte, George Washington, Ortega y Gasset, Malecón, y Centro de los Héroes, sólo se han desplazado algunos metros para evitar confrontación.
POR: TOMÁS VIDAL RODRÍGUEZ

