Madrid. EFE. El juicio al juez Baltasar Garzón por intervenir las comunicaciones en la cárcel entre varios imputados en un caso de corrupción y sus abogados se ha reanudado hoy con la declaración como testigo del letrado Ignacio Peláez, autor de la querella que dio origen a la causa.
Peláez, exfiscal de la Audiencia Nacional española, es el abogado del empresario José Luis Ulibarri, uno de los imputados en el conocido como caso Gürtel, y fue grabado en la prisión de Soto del Real (Madrid) cuando acudió a la misma a entrevistarse con los presuntos máximos responsables de la trama corrupta, Francisco Correa y Pablo Crespo.
Durante la jornada de hoy comparecerán, también como testigos, varios policías y un funcionario del Juzgado de Garzón en la Audiencia Nacional.
El magistrado, que adquirió notoriedad internacional en 1998 cuando dictó una orden internacional de detención del ya fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, se sienta en el banquillo acusado de los delitos de prevaricación y vulneración de las garantías constitucionales.
Las acusaciones piden hasta 17 años de inhabilitación, lo que supondría el fin de su carrera como magistrado.
La Fiscalía solicita la absolución por entender que no hubo delito.
El juicio que este lunes comenzó en el Tribunal Supremo es la primera de tres causas abiertas a Garzón, que será juzgado a partir del día 24 de enero por haberse declarado competente para investigar los crímenes del franquismo.
El magistrado fue suspendido de su cargo en la Audiencia Nacional en mayo de 2010 por estos procesos.
En la actualidad, es asesor del fiscal de la Corte Penal Internacional y consultor externo en la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) de apoyo al proceso de paz en Colombia.

