ATLANTA. AP. Nadie le avisó al dominicano Ubaldo Jiménez que iba a tener problemas para dormir la noche que lanzara un partido sin hits en Grandes Ligas.
Es que en los Rockies no había nadie que le pudiera advertir, nadie que pudiera preparar al joven serpentinero para lo que pasaría tras no permitir imparables en una victoria dominante por 4-0 ante los Bravos en Atlanta. Ningún otro lanzador en los 18 años de historia de los Rockies había logrado algo así.
Ubaldo contó que durmió apenas unas dos horas y, adormilado, se preguntaba si su hazaña había sido real. Fue como que estaba teniendo un sueño maravilloso», dijo el dominicano en inglés. «Fuera de verdad o fuera un sueño, era maravilloso».

