DOHA, 12 Nov 2012 (AFP) – La oposición siria consiguió unirse bajo el liderazgo del jeque Ahmed Moaz Al-Jatib, un religioso moderado, que será secundado en la nueva dirección por dos vicepresidentes, Riad Seif, un ex diputado, y Suhair Atassi, activa militante de la coordinación de la revuelta.
Jeque Ahmed Moaz Al Jatib, el hombre del consenso.
Ahmed Moaz Al Jatib, nacido en 1960, es un religioso moderado que fue un tiempo imán de la mezquita de los Omeyas de Damasco y no pertenece a ningún partido político.
Su independencia y su proximidad con Riad Seif, principal artesano de la ampliación y unificación, hicieron de Al Jatib un candidato de consenso para dirigir la oposición.
Este dignatario religiosos del islam sufí, que estudió relaciones internacionales y diplomacia, no está vinculado a los Hermanos Musulmanes ni a ninguna fuerza de oposición islamista.
Detenido en varias ocasiones en 2012 por haber llamado públicamente a la caída del régimen de Damasco, le fue prohibido hablar en las mezquitas sirias por orden de las autoridades, debiendo refugiarse en Catar.
Originario de Damasco, jugó un papel decisivo en la movilización de los suburbios de la capital, sobre todo Duma, muy activa desde el comienzo de las manifestaciones pacíficas de marzo de 2011.
«Jeque Al Jatib es una figura de consenso que cuenta con un verdadero apoyo popular en el terreno», destacó Jaled Al Zeini, miembro del Consejo Nacional Sirio (CNS).
Riad Seif, símbolo de la Primavera de Damasco de 2001.
Riad Seif, de 66 años, autodidacta e industrial próspero, creyó durante tiempo poder cambiar el régimen sirio desde el interior.
Elegido dos veces al Parlamento como independiente, en 1994 y 1998, fue detenido en septiembre de 2001 y condenado a cinco años de cárcel bajo la acusación de haber querido «cambiar la Constitución de manera ilegal».
Su arresto junto a otros nueve opositores marcará el fin de la Primavera de Damasco, periodo de relativa liberación consecutivo de la accesión al poder de Bashar al Hassad, luego de la muerte de su padre, Hafez, en junio de 2000.
Forma parte de los 12 opositores que firmaron la «Declaración de Damasco» donde llamaban a un cambio democrático en Siria.
Por sus ataques contra el régimen y su lucha contra la corrupción, recibió presiones al igual que sus socios.
Además, según Seif, fue arruinado por cobro de impuestos injustificados.
A partir de enero de 2008 purgó una pena de dos años y medio de cárcel por haber reclamado la democracia para su país.
En mayo del 2011, después del inicio de la rebelión de marzo, Seif fue detenido por haber participado en una manifestación prohibida, siendo liberado una semana más tarde debido a su estado de salud.
La oposición siria consiguió unirse y dotarse de una nueva dirección bajo el liderazgo del jeque Ahmed Moaz Al-Jatib, un religioso moderado, secundado por dos vicepresidentes, Riad Seif, un ex diputado, y Suhair Atassi, activa militante de la coordinación de la revuelta.
Suheir al Atassi, una de las militantes clave de la coordinación.
Suheir al Atassi, 41 años, es una de las fundadoras de la red de militantes de la Comisión General de la Revolución Siria (CGRS), que registra las ofensivas del ejército, las víctimas de las violencias para alertar a los medios sobre lo que ocurre en Siria.
Al Atassi se propone que la voz de los militantes en el terreno sea escuchada en el exterior.
Esta mujer elegante, integrante de una familia de opositores sunistas laicos de Homs, la «capital de la revolución» en el centro de Siria, participó en lo que se ha llamado «La Primavera de Damasco».
Suhair Al Atassi había organizado un célebre centro de discusión en Damasco, donde todas las tendencias podían debatir sobre la democracia.
Amenazada de muerte, esta mujer de gran personalidad, muy activa desde el interior de Siria, donde pasó siete meses en la clandestinidad, viajó a Francia a fines de 2011 para volver a tener libertad de movimiento.

