Para la Sociedad Dominicana de Urología las distorsiones en el Sistema de Seguridad Social tiene un único culpable: la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril). Y todo porque la entidad, en supuesta complicidad con algunas ARS (Administradoras de Riesgos de Salud) no se ha ocupado de que los pobres accedan a más del 80 por ciento de los procedimientos consignados en el Plan Complementario.
Ultimamente decenas de asegurados han vuelto a quejarse de las diferencias que tienen que pagar por algunos procedimientos, en tanto ha salido a relucir el alarmante déficit con que opera el sistema.
El presidente de la Sisalril, Fernando Caamaño, lo ha situado en 100 millones de pesos mensuales, mientras el tesorero, Henry Sahdalá, dice que es de 35. Al margen del déficit, los señalamientos que hace la Sociedad de Urología sobre las limitaciones del sistema merecen que se le preste la debida atención para buscar la forma de corregirlas. Es tiempo.
