MEXICO, (TeleSUR). La Fiscalía de Chihuahua (norte) informó que al menos 17 personas han sido asesinadas en esa entidad en las últimas 24 horas, a pesar del despliegue de más de cinco mil soldados en la zona fronteriza con Estados Unidos por orden del Gobierno del presidente Felipe Calderón.
Según informó el comunicado emitido el pasado martes por el organismo, entre las víctimas se encuentra un estadounidense que se desempeñaba como Guardia Nacional y dos personas sin identificar que fueron decapitadas.
Ante esta realidad, el fiscal del estado, Jorge González, manifestó que estas cifras «demuestran la ineficacia de las políticas de seguridad impartidas por el Gobierno de Calderón.
Recalcó también que «Chihuahua y los otros cinco estados mexicanos fronterizos con Estados Unidos son los más afectados por la violencia en México», por lo cual consideró que el Gobierno «debería tomar cartas en el asunto, para evitar que la cifra de homicidios continúe aumentando».
El funcionario precisó que, según las investigaciones, los dos decapitados que fueron hallados en una camioneta en Ciudad Juárez, se vinculan a la pasada masacre a un grupo de jóvenes que se encontraban en esa localidad el pasado fin de semana.
«Se encontraron junto con un mensaje que los relacionaba con la masacre (Â ) parece que los estaban buscando», explicó González.
Agregó que el estadounidense, asesinado en ese mismo estado, tenía 25 años y «fue atacado por dos pistoleros al entrar junto a su madre y su abuela a un restaurante», el sitio está ubicado muy cerca al puente que comunica a México con El Paso (Texas, sur de Estados Unidos).
Según los datos oficiales, desde marzo del año pasado hasta la fecha se han cometido siete masacres en estados mexicanos fronterizos con territorio estadounidense, que han dejado saldo de más de 100 personas muertas.
La primera masacre de este año en Chihuahua ocurrió el 31 de enero, en la colonia Villas de Salvárcar, cuando integrantes de la banda Los Aztecas asesinaron a 16 jóvenes que disfrutaban de una fiesta.
«El presidente Felipe Calderón afirmó que se trataba de un pleito entre pandillas, cuando en realidad varios estudiantes ejecutados eran alumnos de excelencia».

