Ciudad del Vaticano. EFE. La monja española Bonifacia Rodríguez de Castro (1837-1905), fundadora de la Congregación de las Siervas de San José, será proclamada santa el próximo 23 de octubre, aprobó hoy un consistorio de cardenales celebrado en el Vaticano y presidido por el papa Benedicto XVI.
Ese mismo día también serán canonizados los italiano Guido María Conforti (1865-1931), arzobispo de Parma, fundador de la Pía Sociedad de San Francisco Javier para las misiones extranjeras (Misioneros Javerianos) y Luigi Guanella (1842-1915), fundador de la Congregación de los Siervos de la Caridad y del Instituto de las Hijas de Santa María de la Providencia.
Bonifacia Rodríguez Castro nació en Salamanca y falleció en Zamora y fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 9 de noviembre de 2003 en el Vaticano.
La religiosa, que será la primera santa salmantina, nació en el seno de una familia trabajadora. Su padre era sastre y falleció cuando ella tenía quince años, por lo que para ayudar a su madre comenzó a trabajar a jornal como cordonera.
Bonifacia, como todas las mujeres trabajadoras de la mitad del siglo XIX, trabajaba de sol a sol y mal retribuida. Durante diez años vivió como asalariada.
Con el paso de los años creó su propio taller de cordonería y pasamanería, en el que entraron a trabajar mujeres pobres de Salamanca que, como ella, se sentían atraídas por la vida religiosa.
Fundó la Asociación Josefina y decidió hacerse dominica. Pero la llegada a Salamanca del jesuita catalán Francisco Butinya i Hospital cambió el rumbo de su vida.
Butinya le propuso crear una nueva congregación orientada a ayudar a la mujer trabajadora. Así, junto a su madre y otras cinco chicas de la Asociación Josefina dio vida a la Congregación de las Hermanas de San José.

