ROMA. AFP. Las elecciones locales del próximo domingo y lunes en Italia constituyen un test para el jefe de gobierno Silvio Berlusconi, tras un año de escándalos sexuales y procesos judiciales que han hecho tambalear la popularidad del multimillonario político.
Berlusconi medirá el nivel de aceptación del gobierno de derecha que lidera desde hace tres años, sobre todo en Milán, la capital financiera del norte de la península y su tradicional bastión electoral.
«Tenemos que ganar las elecciones del 15 y 16 de mayo, porque de esa manera se refuerza también el gobierno a nivel nacional», admitió Berlusconi, que encabeza las listas de la actual alcaldesa, Letizia Moratti, quien aspira a la reelección.

