WASHINGTON. AP. Funcionarios prominentes del Pentágono sugirieron el martes que es improbable una intervención militar estadounidense en Libia, incluso cuando la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, dijo a un panel del Congreso que el gobierno del presidente Barack Obama contemplaba «cualquier palanca que pudiera usar» para que Moamar Gadafi deje el poder.
Durante una conferencia de prensa en el Pentágono, el secretario de la Defensa, Robert Gates, dijo que había ordenado el envío de dos buques anfibios de guerra al Mediterráneo, junto con 400 infantes de marina adicionales, en caso de que sean necesarios para evacuar a civiles o proporcionar ayuda humanitaria. Y aunque no descartó otras opciones, como la de proporcionar cobertura por aire a los rebeldes libios, dejó claro que hay poco entusiasmo por una intervención militar directa.
Gates destacó que la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en materia de sanciones, aprobada la semana anterior, no autorizó el uso de las fuerzas armadas en Libia, y que no hay acuerdo entre los aliados de la OTAN para emprender ese tipo de medidas.
Cuando se le preguntó específicamente por el posible establecimiento de una zona de veda de vuelos sobre Libia, Gates dijo que ésta y otras acciones militares que se sugieren con frecuencia «tienen sus propias consecuencias» para los intereses de Estados Unidos, no sólo en Libia, sino en todo el Medio Oriente.
«Francamente, tenemos también que pensar antes de que se use a las fuerzas militares estadounidenses en otro país del Medio Oriente», añadió Gates, en referencia a la larga guerra en Irak y a sus repercusiones en el mundo árabe. «Así, creo que somos sensibles a muchas de estas cosas, pero daremos al presidente una gama completa de opciones».
El Senado sopesó el asunto el martes por la tarde, luego de aprobar en forma unánime una resolución no vinculante que pedía al Consejo de Seguridad imponer una zona de prohibición a los vuelos sobre Libia. La resolución condenó las «graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos» en Libia y exigió que Gadafi deje el cargo. El martes, la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Susan Rice, pidió a Moamar Gadafi que considere la posibilidad de exiliarse, y agregó que le preocupa que la situación en Libia pueda convertirse en un «desastre humanitario». Según indicó Rice a la cadena de televisión CBS, «es importante que (Gadafi) desaparezca» del escenario mundial. El exilio «quizá sea una alternativa que ha considerado», agregó, aunque aclaró que ni siquiera esa posibilidad le librará de un posible encausamiento.
Un apunte
Vergüenza
PARÍS. EFE. El ex jefe de protocolo del líder libio Muamar el Gadafi, Nouri el Mismari, afirmó hoy que todos los jefes de Estado y dirigentes que han colaborado con él durante sus cuarenta años de mandato «deberían sentirse avergonzados».

