SAN JUAN DE LA MAGUANA.- Los asesinos de Orlando Martínez, jamás pensaron que 37 años después de su desaparición física, se convertiría en un referente para las presentes y futuras generaciones, de lo que sus familiares, amigos y relacionados estamos más que orgullosos.
La expresión es del ingeniero Sergio Martínez, hermano menor del malogrado periodista nativo de Las Matas de Farfán, al hacer uso de la palabra ayer sábado en el acto de inauguración de la Plaza- Museo en honor al autor de la columna Microscopio, que cada día era publicada en El Nacional.
Manifestó que el hecho de que la Plaza Museo, construida por el cabildo local y diseñada por la alcaldesa, arquitecta Hanoi Sánchez Paniagua, a un costo de RD$3, 600,000.00, lleve el nombre de Plaza- Museo al Héroe y Mártir de la Humanidad, constituye una bofetada a los autores materiales e intelectuales que aun viven, aunque como están llenos de odio y con una mentalidad cavernaria, deben sentir algún rasgo de cumpa.
Agradezco de todo corazón, en nombre de la familia de Orlando, el interés y el esfuerzo de la alcaldesa arquitecta Sánchez Paniagua y del cuerpo de regidores del Ayuntamiento, honrar y recordar de esta manera, a nuestro hermano, ido físicamente a destiempo, precisó el ingeniero Martínez Howley, quien junto a otros familiares estuvieron presentes en el acto.
Martínez, Hanoi Sánchez y Aurelio Henríquez, presidente del comité ejecutivo del Colegio Dominicano de Periodistas- CDP-, coincidieron en reclamar que no queremos más héroes en el país ni en ninguna parte del mundo, tampoco queremos periodistas mudos, cómplices de acciones dictatoriales e ilícitas que cometen, tanto autoridades de los gobiernos como de otros sectores de la vida nacional.
Técnica de la obra
Está compuesta por tres murales de 3.5 X 3.5 metros, simulando tabloides periodísticos- páginas de periódicos, con altorrelieves alusivos a la persona de Orlando Martínez, en los cuales además de la representación del asesinado comunicador.
Debajo de los murales se observan unas rocas, que simbolizan la firmeza del pensamiento y el carácter de esos mártines. En la parte inferior de las rocas se observan seis elementos, que Sánchez Paniagua presenta como evolución de la comunicación, primero, señales de humo, segundo, papel de papiro y la pluma fuente, tercero, la maquina de escribir, cuarto, la computadora, quinto, los micro chip y sexto, la oración, como forma de comunicación más profunda.

