CARACAS (AP) _ Los venezolanos se volcaron porámiles a los centros electorales el domingo en una jornada considerada clave en la que se definirá una tercera reelección del presidente Hugo Chávez o una victoria de su más duro contrincante hasta ahora, Henrique Capriles.
Los centros comenzaron a abrir a las 6 de la mañana (1030 GMT) en todo el país, pero desde antes de las 5.30 (1000 GMT) se podían observar filas de más de 100 electores y que con el pasar de las horas iban creciendo hasta superar el millar en distintos centros del este y centro de Caracas.
Las mesas de votación cerrarán a las 18 (2230 GMT), excepto aquellas donde aún haya personas esperando para votar.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, anunció que luego de casi cinco horas de iniciada la votación casi 100% de los centros estaban abiertos en todo el país.
«Se observa a los venezolanos votando con gran tranquilidad, al igual que en el exterior las votaciones también transcurren con normalidad», dijo Lucena en conferencia de prensa.
El ministro de la Defensa general Henry Rangel hizo un llamado a los militares a votar, un derecho del que gozan desde 1999 por impulso de Chávez.
«Llamo al pueblo militar, a todos los miembros de la fuerza armada» a que voten, dijo Rangel a los reporteros tras sufragar en un centro en Caracas. Invito «a todos quienes estamos vestidos de verde que ejerzamos ese derecho», añadió el oficial, al frente de más de 200.000 uniformados.
Sin dar detalles dijo que tenían identificadas a «algunas agrupaciones» que tenían previsto hacer «algunos eventos» al final de la tarde, pero que en la «fuerza armada está preparada y equipada y adiestrada, motivada y con la conciencia necesaria para sofocar cualquier intento de desorden de lo que es la paz y la tranquilidad de los venezolanos».
Rangel pidió al pueblo venezolano «que mantenga esta actitud cívica, de tranquilidad que hemos tenido en las primeras horas del día».
El coordinador nacional de la campaña de Capriles, Leopoldo López, dijo en una conferencia de prensa desde la sede del comando, en el este capitalino, que se está «superando nuestras expectativas en todo sentido» de participación.
«Ha habido una participación masiva, entusiasta, alegre de millones de venezolanos», dijo López.
El jefe del comando oficialista, Jorge Rodríguez, ratificó la masiva asistencia de electores y dijo a la prensa que «no tenemos reportes de problemas en ninguna parte del país».
La jornada de votación en algunos sectores de Caracas comenzó cerca de las 3 de la madrugada (0730 GMT), debido a que camiones que recorrían las calles hacían sonar desde altoparlantes el toque de diana, que se usa en los cuarteles militares para levantar a los soldados. El comando de campaña de Chávez y el propio presidente, un teniente coronel retirado del ejército de 58 años, llevaban semanas diciendo que en la jornada la hora de comenzar a levantarse y salir a la calle era a las tres de la madrugada.
Y ciertamente funcionó el toque de diana –sumado a la campaña llamando a la gente a votar temprano– porque en los centros electorales había filas desde muy temprano.
«No he podido dormir porque me puse a esperar la hora de votar», dijo a The Associated Press Freddy Araujo, un comerciante de 65 años, primero en la fila de un centro electoral de El Llanito, al este de Caracas, al que llegó a las 3 de la madrugada.
En la fila de otro centro electoral en La Candelaria, en el centro de la capital, Deyanira Duarte, un ama de casa de 39 años, dijo que también se levantó temprano porque vive en una apartada barriada.
«Me tuve que levantar a las 3 de la madrugada para ir a la parada» del autobús y poder transportarse hasta su centro, dijo sonriente Duarte. «La cuestión (la elección) está bastante fuerte, hay un poquito de angustia por un lado y también por el otro», dijo en referencia a los dos candidatos. «Se puede formar algo (de lío) y con esta angustia no se puede vivir», aseguró.
Tanto el presidente Chávez, quien busca su tercera reelección, como Capriles, un abogado de 40 años, han convocado a votar pacíficamente.
Los temores sobre eventuales incidentes se deben, entre otras razones, a que Chávez nunca enfrentó a un rival que se le acercara tanto y el estrecho margen entre ellos genera gran expectativa.
Chávez ganó su segunda reelección en diciembre de 2006 con más de tres millones de votos de diferencia y su entonces rival, Manuel Rosales, nunca se le acercó tanto como lo ha hecho Capriles.
Unos 18,8 millones de venezolanos mayores de 18 años están inscritos para votar, incluidos 100.495 venezolanos residentes en el exterior.
En un país polarizado políticamente, los votantes dicen estar cansados de las divisiones.
«Estoy harta de que me insulten por la televisión», dijo a la AP Lissette García, una vendedora de ropa de 39 años al referirse a los términos como «escuálidos», «majunches» (de poco valor) y «oligarcas» que usan en el chavismo para definir a los opositores y críticos del gobierno.
«De verdad estoy cansada de la polarización», aseguró García al quejarse por los problemas del país como la espiral de criminalidad.
Venezuela, con unos 29 millones de habitantes, tiene una tasa de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes, según datos oficiales de 2011, uno de los niveles más altos de Latinoamérica.
Pero para simpatizantes del mandatario, cuyo país controla las mayores reservas petroleras del mundo de unos 300.000 millones de barriles, según dijo Chávez en marzo pasado, la victoria del jefe de Estado esta garantizada y significará la continuación de planes sociales de subsidios para vivienda, alimentos, médicos, entre otros.
«El presidente va a seguir con sus programas, va a salir adelante con sus programas. Dios está con él», dijo Yolanda Díaz, una maestra de 52 años, confiada del triunfo de Chávez. Mientras aguardaba en una larga fila para votar en una escuela de Petare, dijo que Chávez merece la reelección porque «es el único presidente que ha luchado por los pobres. El es el que va a estar mañana y todo en calma».
Pero otros que dicen que votarán por Chávez destacaron que ésta será la última vez que lo hagan si no se solucionan problemas como el de la criminalidad.
«Al presidente debe dársele otros seis años… Esta es la última oportunidad. Darle la última oportunidad. Si no nos sirve dentro de seis años va para afuera», dijo Isidro Ortiz, un herrero de 64 años.
Para algunos analistas, quien sea que gane enfrentará duros retos porque la situación económica del país muestra signos preocupantes como una inflación de 18% acumulada en los últimos doce meses.
También existe el temor de que los sectores de ambos lados –pero sobre todo las milicias chavistas– aceptarán una victoria del contrincante.
«En un escenario de victoria de Capriles o incluso de victoria de Chávez, la primera forma de controvertir los resultados será la manera violenta», dijo en entrevista telefónica con la AP Juan David Cárdenas, profesor de Comunicación Política de la Universidad de La Sabana, en Bogotá.
Agregó que «desde las mismas campañas se ha alimentado el tema del fraude, de falta de transparencia. El ambiente de opinión está bastante caldeado».
La victoria de Chávez «es probable», destacó Héctor Maldonado, profesor de Historia Latinoamericana de la Universidad Nacional de San Marcos, en Perú. «Pero tiene un panorama muy complicado por los problemas de su economía», agregó.

