SANTIAGO.- El vicepresidente Rafael Alburquerque afirmó que el Gobierno ha sido muy claro en relación al reclamo de aumento de salario de los médicos y dijo que han reiterado que tienen limitaciones presupuestarias.
Manifestó que bajo ningún concepto se debe permitir que por la limitación de esos recursos se deterioren los servicios de los médicos en los centros de salud estatales.
Yo creo que en estos momentos es necesario mantener los servicios médicos en los hospitales públicos y en la seguridad social, dijo Alburquerque.
Dijo en otro orden, que pese a que los ingresos del Estado han disminuido, los programas sociales del Gobierno continuarán ejecutándose en todo el país.
Sostuvo que en los programas sociales del Gobierno siempre ha habido prioridad en destinar los recursos esencialmente a los diferentes planes en beneficio de los sectores pobres para evitar lo que ha sucedido en otras naciones que se ha incrementado la pobreza.
Alburquerque consideró que a pesar de la crisis que se vive en el país y el mundo la indigencia ha disminuido en un 2 por ciento en la República Dominicana.
Asimismo, aclaró que a nadie se le ha cancelado la tarjeta de solidaridad que proporciona el Gobierno a familias de escasos recursos económicos. Precisó que actualmente en el país hay 800 mil hogares que se benefician con la tarjeta solidaridad
Sobre una posible modificación al Código del Menor como proponen algunos sectores del país, Alburquerque dijo que tendría que examinarla para emitir una opinión.
No obstante, entiende que lo importante es que abogados, jueces y todos los que ejercen el derecho estudien las distintas peticiones y examinen y luego determinen qué se debe hacer.
El vicepresidente de la República fue entrevistado luego de salir de una eucaristía oficiada en la capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra por monseñor Agripino Núñez Collado en ocasión de cumplirse hoy el vigésimo aniversario del fallecimiento del catedrático y jurista Ramón García Gómez.
Diálogo
Después de varios meses de constantes huelgas en los hospitales el Gobierno inició hace dos semanas un diálogo con el Colegio Médico, con la intermediación de monseñor Agripino Núñez Collado. En dos sesiones no se ha logrado solución al problema.

