Parte de socios y socias del Plan Ahorro Familiar de LA, participantes en la Excursión Eco-Turística 2018.
La Cueva de las Maravillas
SANTIAGO. La Cooperativa La Altagracia realizó su tradicional excursión anual ecoturística de socios y colaboradores, esta vez para para recorrer lLa Cueva de las Maravillas y disfrutar del descanso del fin de semana en el Hotel BlueBay Grand Punta Cana.
Cada año la Cooperativa incentiva la recreación de sus asociados con la planificación de una actividad que les permite elevar su calidad de vida, gracias al financiamiento y el Plan Ahorro Cooperativo (PAC), aprovechado por muchas familias para disfrutar los lugares más representativos de esta maravillosa isla.
La excursión, coordinada por la Gerencia de Gestión Social, fue bien aprovechada por los participantes, que conocieron la sala de exposición de la Cueva de las Maravillas Manuel García Arévalo e hicieron un recorrido por el histórico lugar, pudiendo observar los impresionantes recuerdos dejados por los indígenas, la figura del cacique, maquetas, contemplar las higuanas. Fue un encuentro con el pasado indígena de la isla y un contacto con un ambiente cargado de mitos y magia natural.
La Cueva de las Maravillas, ubicada en el paraje Boca de Soco, de la provincia San Pedro de Macorís, tiene una enorme gran diversidad de dibujos tainos y es una especie de mapa geológico de distintas formaciones que se pueden apreciar solamente en una cueva de este tipo.
Recordó que el profesor petromacorisano, Francisco Richiez, la primera persona que documentó el lugar en 1949 junto a un grupo de estudiantes miembros del Museo Nacional de la República Dominicana.
En 1968, el doctor Fernando Morbán Laucer, quien luego sería director del Museo del Hombre Dominicano, realizó un estudio-investigación sobre el arte rupestre en esta cueva.
En el año 1972, el antropólogo y novelista Marcio Veloz Maggiolo, realizó excavaciones analizando los componentes de las pinturas que adornan las paredes. Especialistas espeleólogos de Italia en 1984 hicieron la primera medición.
El sitio, ubicado entre San Pedro de Macorís y La Romana, tiene habilitada una estructura construida para facilitar el recorrido (escaleras, pisos, salas para pequeñas actividades educativas – todo sin alterar la belleza y originalidad del lugar- . Se incluye entre las facilidades para entrar, un ascensor para personas de movilidad limitada y de avanzada edad.
Es una cueva-museo considerada como uno de los puntos más importantes disponibles para ver de la cultura taina y la formación geológica de la isla.
