A propósito del final del presente año 2012 y de cara al 2013, nos han parecido oportunas las conclusiones resumidas del Foro Dominicano Anual de Turismo (Fodatur 2012), organizado por el Consorcio Dominicano de Competitividad Turística (CDCT), con apoyo de USAID:
1. Hace falta diseñar unos Indicadores de Competitividad y de Sostenibilidad. Hará falta contratar técnicos con los conocimientos y experiencia en su aplicación.
2. Es imprescindible que empecemos a diversificar y a modernizar nuestro modelo de desarrollo turístico y tener en cuenta las tendencias de los viajeros que hoy día buscan experiencias más auténticas y cercanas a la naturaleza,
3. En el corto plazo es prioritario que se hagan reformas fiscales y legales que promuevan la actividad turística y le permitan crecer.
.Hace falta una reforma fiscal integral en la que al turismo se le reconozca la necesidad de no exportar impuestos y se instauren medidas de estímulo, como existe en otros países. Sería importante poder definir un ITBIS diferenciado para la actividad turística, sin discriminar por nacionalidad. Fortalecer la seguridad jurídica, de modo que los inversionistas se sientan confiados en poder desarrollar y gestionar sus proyectos
4. Debemos hacer una reingeniería completa: seguridad pública, iluminación, recogida de basura, tránsito, transporte, señalización de calles y carreteras, infraestructura, respeto ambiental, educación, salud, promoción, ordenamiento territorial, entre otras.
5. Una de las asignaturas pendientes en el país es lo relativo al cambio climático y las necesidades de adaptación en el ámbito turístico
6. Definitivamente, se hace muy relevante la creación de un Observatorio de Turismo para la competitividad, que pueda mantener un flujo importante de información clara, precisa, confiable, comparable y constante para que los organismos públicos y privados. Es hora de dejar de tomar decisiones basadas en el olfato empresarial o gubernamental y empezar a hacerlo de manera científica y fundamentada.
7. El valor e incidencia de la fuerza laboral en la competitividad es innegable y, en este sentido, el país deberá apostar de manera ininterrumpida a seguir formando recursos humanos de calidad en todas las áreas que inciden en el desarrollo del turismo, adaptando en todo momento la oferta formativa a las nuevas tendencias.

