Opinión

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Muchos de ustedes habrán tenido la ocasión de disfrutar, alguna vez, de las actuaciones de este entrañable artista español, fallecido el pasado día 24, a la edad de 90 años. Sobre todo quienes hayan visto la popular serie “Cuéntame cómo pasó” que describía, muy bien, el ambiente y el pensamiento de la España franquista. Ignacio Fernández Sánchez, conocido como Tony Leblanc, representaba, con su peculiar humor, al típico propietario de un kiosco de la época, Cervan, en los que, además de periodicos y revistas, se vendían golosinas para los niños y cigarrillos al detalle para los adultos.

Este auténtico show-man, desde que llegué a España siendo niña, me conquistó con su humor. Aparecía, con frecuencia, en la televisión, en donde fue un auténtico pionero, compaginando sus actuaciones televisivas con su carrera cinematográfica. Obtuvo, sin lugar a dudas, una de las más amplias trayectorias profesionales del cine español.

Un dato curioso es que Tony nació nada menos que en el Museo del Prado, el  7 de mayo de 1922. Su progenitor trabajaba allí como portero y, asimismo, tenía asignada una pequeña vivienda. No todos conocen esa importante parte de su historia que parece haber sido una premonición del talento que el chico iba a desarrollar con el tiempo.

El actor debutó profesionalmente en el año1944, con la compañía de la célebre Celia Gámez y la de Nati Mistral. Al año siguiente lo hizo en el mundo del cine en una famosa película llamada “Los últimos de Filipinas”. Pero fue en los años 50 y  60 cuando se hizo imprescindible en el cine español. Interpretó numerosos largometrajes, convirtiéndose en un famoso y popular actor y humorista. En la década de los 70 realizó una de sus mejores actuaciones en “El astronauta” (1970) y en “El hombre que se quiso matar” (1973). Sin embargo, en 1975, después del rodaje de “Tres suecas para tres Rodríguez”, sufrió un aparatoso accidente que le dejó temporalmente incapacitado y que, por poco, no le condujo a la muerte. Tuvo que retirarse del mundo del espectáculo.

Seis años antes del accidente, protagonizó uno de los “sketches” más famosos de la historia de la televisión española, en el programa “Martes fiesta”, presentado por el también célebre José María Íñigo. Durante el espacio, a Tony se le ocurrió salir al escenario con una funda de guitarra. Sacó de su interior un plato, un cuchillo y una manzana. Sin mediar palabra, peló la manzana, se la comió y se marchó.- Yo miraba a la gente y les oía reír. La verdad es que temblaba interiormente, empapado de sudor, pero supe sostener la situación hasta el final. Un corresponsal del “Times”, que estaba entre el público, me calificó de genio en su periódico.- aseguró el actor en una entrevista.

Su gran talento, tras15 años de inactividad, hizo que el actor Santiago Segura le rescatase. Fue en ocasión de su primera película de la serie de “Torrente”. Tony consiguió un “Goya al Mejor Actor de Reparto” y Santiago volvió a contratarle para continuar la saga, en los años 2001 y 2005. En ese segundo año, publicó su biografía, titulada “Esta es mi vida”. En el 2011, el actor fue galardonado de nuevo al recibir la Medalla de Honor 2010 por su dilatada trayectoria profesional, otorgada por el Círculo de Escritores Cinematográficos.

¡Descansa en paz, Tony, y sigue haciendo reír allá en el Cielo!

El Nacional

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