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10 curiosas formas de celebrar el Año Nuevo en el mundo (I)
Opino que la ocasión merece que escriba 2 partes sobre las tradiciones, festejos y ritos que dan la bienvenida al año nuevo en algunas partes del mundo ya que son diferentes, asombrosas y originales. Tienen una simbología relacionada con creencias, divinidades, religiones o culturas del lugar.
En España se toman 12 uvas, una por cada última campanada del año que se despide. Pero ya he escrito sobre su motivo y no voy a repetirlo.

En Filipinas las mujeres visten un atuendo especial: vestidos de lunares ya que éstos tienen una simbología específica pues se cree que su forma circular análoga al de una moneda atraerá la fortuna, además de la buena salud. Para que la superstición surta efecto es importante que el vestido tenga al menos un bolsillo con un puñado de monedas y las mujeres los harán sonar para atraer la suerte y el dinero.

La forma en la que reciben los daneses el año nuevo es un tanto ruidosa e incluso peligrosa pues para ellos no hay nada mejor que deshacerse de los malos augurios y despedir al año viejo con la entrada de la casa llena de platos rotos. Según ellos romper platos contra la pared de un amigo o familiar al terminar la tradicional cena de Nochevieja no solo fortalecerá la relación sino que es la mejor forma de expresar los buenos deseos a las personas que queremos. Además, en Dinamarca asimismo es señal de buena suerte recibir el año nuevo saltando desde una silla a las 12 en punto pues creen que eso mantendrá alejados a los malos espíritus.

En Escocia el fuego tiene una simbología exclusiva con la llegada del año nuevo pues el origen de muchas de sus tradiciones está en los antiguos ritos de sus antepasados, los vikingos, que hoy en día siguen presentes de gran forma. Los escoceses acarrean durante la celebración una antorcha con una cuerda en cuyo extremo colocan una bola de fuego que mecen al cielo en representación del Sol. Creen que atraerán la ablución del espíritu y la luz que transmite el fuego al año venidero. Edimburgo es uno de los lugares en los que más radicada está la tradición conocida con el nombre de Hogmanay.

Japón tiene una forma espiritual de recibir el año nuevo. Siguiendo la tradición budista, 108 campanadas serán las garantes de alejar los 108 pecados terrenales que afligen al ser humano según su filosofía, entre los cuales se encuentran la ira o el deseo. Pecados que según esta tradición es forzoso eliminar para recibir el año nuevo con el alma purgada. Cada uno de los templos budistas ejecutará este tañer de campanas al llegar el año nuevo. Además, para completar el ritual, es preciso envolverse en el humo del incienso encendido para la celebración y orar dando tres palmadas.

En Irlanda, la llegada del nuevo año está estrechamente vinculada al amor. A los irlandeses les encanta adornar sus casas con ramitas de muérdago. Las chicas solteras ponen una ramita bajo la almohada en la víspera de año nuevo, así esperan encontrar al amor de su vida. Los irlandeses acostumbran a golpear los muros y las puertas de las casas con una barra de pan, así esperan atraer la buena suerte y es un ritual que protegerá a la casa para que no falten los alimentos durante el año.